Las personas consumen productos sin estar conscientes del daño que causan al medio ambiente. El plástico es una de las mayores amenazas para nuestra salud y el ecosistema.

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Cantidad de plástico que se genera en el mundo

Los medios de comunicación y la publicidad, nos dicen que compremos productos para que la economía “se mantenga estable o crezca”, pero también, que debemos consumir poco para generar menos residuos, porque generan contaminación ambiental. La realidad es muy diferente. Usamos viente veces más plástico que hace cincuenta años.

Somos el segundo país que consume más botellas PET a nivel mundial.

La mayoría de los envases que contienen líquido son botellas PET y se hicieron tan famosas que se volvieron parte de nuestra vida diaria, al igual que las bolsas de plásticos y elementos fabricados con este material.

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Panorama del uso de plástico en Latinoamérica

En esta urbe llamada México, habitan aproximadamente 130 millones de personas que consumen alrededor de 225 botellas anualmente.

El inventario de Residuos de la Ciudad de México indica que las delegaciones que generan más basura son; Iztapalapa con dos mil 274 toneladas; Gustavo A. Madero con mil 702; Cuauhtémoc con mil 320; Venustiano Carranza con 851 y Miguel Hidalgo con 804.

PREOCUPACIÓN AMBIENTAL Y SOCIAL POR EL PLÁSTICO

Cada año, noventa millones de botellas contaminan el país, según la Confederación de Cámaras Industriales de México.

Para Miguel Ángel Buendía, ingeniero en Tecnología Ambiental, los impactos que tiene la contaminación son graves.

“Estamos generando todos estos problemas al consumir en envases de plástico cuando hay retornables, así no generaríamos residuos. Al momento de consumirlos los tiramos a la calle, que en acumulación, generan inundaciones y enfermedades infecciosas”, comentó.

Pero no sólo es culpa del ciudadano común, sino de las grandes empresas refresqueras, cadenas de comida rápida y supermercados. Debido a que la actividad económica es la principal responsable de los problemas de contaminación ambiental actual.

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Plástico en los océanos

En algunos lugares se quema la basura, la principal razón, es el exceso que producimos. Pero esta “alternativa” es peor, porque al calcinarla, se generan sustancias altamente tóxicas, que provocan graves daños a la salud. El problema es que no todas las botellas PET pueden reciclarse.

En el país, solamente 45% se aprovecha, según datos de ECOCE (Asociación Ambiental Sin Fines de Lucro), el resto se manda a Estados Unidos o países de Asia.

En contraste, según datos de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC) en México solamente se recicla el 11% de sus residuos.

Juntar el PET con los desechos de comida, sanitarios o basura inorgánica automáticamente contamina el producto y hace más difícil o nulo su reciclaje, es por eso que desde casa debemos separarlo, así cuando el camión de la basura pasa, es más fácil recuperar el plástico y el aluminio, materiales que pueden valorizarse y vender.

¿Qué pasa con aquellas botellas que no se reciclan? El panorama es negativo. La especialista dijo que en la CDMX, a pesar que desde hace catorce años la separación de residuos es obligatoria, en promedio está en el 50%.

 

CONSECUENCIAS DE LOS PLÁSTICOS

Un reportaje de Univisión Noticias dio a conocer la vida de los recolectores de botellas para Coca-Cola, que cuenta con la mayor planta de reciclaje en el mundo. Sin embargo, se aprovecha de la pobreza y de los menores de edad de la Ciudad de México. La mayoría viven en estos lugares y trabaja toda la familia.

En entrevista con el medio Univisión, Erica Herrera describió que sus hijos deben esperar mientras ella se acerca al tiradero para juntar el material reciclable, uno de los peligros a los que se enfrenta, es que se corte con un vidrio o con una aguja infectada.

Otro de los riesgos es que los menores, sean mordidos por los animales que habitan en la basura, ser atropellados por el camión que vierte los desechos o que contraigan una enfermedad por estar en contacto con este ambiente.

Maribel Velasco Pérez, expresó que “hace falta repensar nuestro sistema económico. Hay varias formas de evitar que un residuo no se genere, la industria por ejemplo, puede analizar sus procesos, revisar dónde se generan la mayor cantidad de residuos y trabajar en él para hacerlo más eficiente o que contamine menos”. También expuso que los consumidores debemos tomar en serio la responsabilidad que casi nunca queremos asumir. “Nos quejamos de la contaminación y de las empresas que invierten poco en sus procesos, sin embargo, éstas existen porque nosotros les seguimos consumiendo”, comentó.

A pesar de que contamos con la Ley General para la Prevención y Gestión de Residuos, poco han hecho las autoridades para combatir la contaminación y aumentar el reciclaje de PET, a comparación de las empresas privadas.

SOLUCIONES

Compañías como ECOCE,  se dedican al reciclaje de materiales y a promoverlo. La planta más grande de reciclaje de Latinoamérica pertenece a esta empresa ubicada en Toluca, su función es reciclar PET a PET grado alimenticio, es decir, al que puede almacenar líquidos.

En Texcoco se encuentra una empresa dedicada a reciclar PET para fabricar un textil que tiene diversos usos, cómo alfombras de autos o cómo membrana que protege.

“Se pone entre los residuos y el suelo de los rellenos sanitarios o cuando se hace una carretera se pone grava que tiene diferente tamaño de partícula, para separar los tamaños de partícula en las carreteras se pone una capa de grava, una de la maya textil y así sucesivamente para que no se mezcle”, dijo.

A partir de los ochenta se crearon rellenos sanitarios, que son el principal destino de la basura.

Por parte de las autoridades mexicanas, nos hemos enfrentado a pocas campañas para fomentar el reciclaje. En 2015, el Gobierno de la CDMX lanzó la campaña “De bote en bote”.

Se instalarían contenedores que se identificarían con diferentes colores, para clasificar los desechos que se generaran en la vía pública.

A pesar de los esfuerzos por parte del gobierno de promover el reciclaje a través de televisión y radio, no funcionó.

Para Maribel Velasco, especialista en el tema, el Gobierno y las empresas públicas deben unir esfuerzos para combatir la contaminación.

Miguel Ángel Buendía coincide en esto, “Las autoridades han hecho intentos. No hay normas ni comités de expertos designados a la gestión de residuos”.

NO TODO ESTÁ PERDIDO

Greenpeace, organización ambientalista reconocida por defender causas que ayuden al planeta, lanzó una campaña global llamada “Basura Cero”.

El objetivo, es minimizar los residuos al fabricar productos y eliminar el uso de sustancias tóxicas.

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Basura Cero, campaña de Greenpeace / Imagen: Greenpeace

ECOCE, se encarga de impulsar una cultura ecológica con el acopio y reciclaje de envases y empaques. Marcas como Jumex, Bimbo, La Costeña, Herdez y Grupo Peñafiel, entre otras, también buscan generar un cambio.

LOS CAMBIOS EMPIEZAN EN CASA ¿Y EN LAS ESCUELAS?

Eduardo Rosales Medina, estudiante de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), decidió hacer un cambio para reducir la contaminación ambiental.

Lalo decidió llevar sus propios utensilios  para tomar los alimentos y no contaminar.

Cuando él lleva su propia comida no usa bolsas de plástico, todo lo lleva en refractarios. Él y otros compañeros, se han encargado de difundir el reciclaje en la escuela y en sus comunidades.

“Desde pequeño, me inculcaron el cuidado del medio ambiente. En casa separábamos la basura y las botellas de plástico las apartábamos de los demás residuos. Fui consciente del daño que se generaba y decidí aportar algo”, comenta.

En febrero de 2017, en Matamoros, Tamaulipas, un grupo de alumnos y su profesora; Diana Laura Cavazos, construyeron la primera aula sustentable del país.

Aula Sustentable, botellas
El aula está construida con botellas rellenas de arena sílica y se alimenta de energía solar / Imagen: El Universal

Para Maribel Velasco sí existe una solución a este problema:

“Pagar el costo real de los productos. Adquirimos un aparto electrónico barato, pero ese precio no refleja la contaminación que se generó para producirlo”.

El PET y los plásticos no se pueden reutilizar indefinidamente y la producción no se puede parar a corto plazo. Creando conciencia, campañas y aplicando las sanciones necesarias se puede generar un verdadero cambio.