Miguel es un padre de familia, que cuenta con una vivienda estable, un trabajo formal , ingreso monetario, acceso a la salud; a la cultura; a la recreación; a las comunicaciones; servicios para vehículos. Cuenta con ahorros suficiente y contempla el gasto diario que consta de: alimentos, bebidas, tabaco y transporte público, así como para comprar prendas de vestir, calzado, utensilios domésticos y tiene tiempo libre para invertirlo en ocio.

Él junto con su familia acostumbran salir de vacaciones de Semana Santa. Él y su esposa Susana aseguran que “Claro que se puede ahorrar, simplemente ahora las cosas son más caras. Yo no suelo ahorrar el dinero que me aumentan, es difícil teniendo dos hijos”.

Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, entre la Comisión Nacional de Valores y el INEGI, el porcentaje de personas que revisan sus gastos y/o hacen un balance personal, muestra muestra que sólo el 20% de la población lleva un control estricto de sus gastos; que lleva por escrito y respeta el presupuesto. Este porcentaje es la representación de la improvisación o una planificación casi nula del presupuesto en la sociedad mexicana, lo que muchas veces lleva a un sobre endeudamiento.

Elías Blanco, consejero especializado de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) menciona que se han creado, por medio de la oferta y la publicidad, nuevas necesidades de adquirir productos sin conocer el alcance real.

“Se da en productos financieros como la tarjeta de crédito, se adquiere de manera sin información y no se sabe lo que implica”.  Asegura que este “consumismo salvaje”, insuficiente educación financiera, y exorbitantes cantidades de dinero destinadas a cualquier lugar menos al de cubrir necesidades básicas, representan una cadena que conforma la crisis financiera en México.

“El hecho de que muchas personas se dejen llevar por el consumismo y que de alguna manera utilicen sus recursos de manera incontrolable e irracional sin información va a provocar sobre endeudamiento. A su vez, en la microeconomía, en las finanzas de las familias produce un desajuste terrible en el que la economía de cada miembro se ve afectada. Proyectándolo a los gobiernos a nadie le conviene tener una sociedad endeudada porque provocaría una inestabilidad. Se necesita ser consciente de lo que se gana y saber el tope de lo que puedes gastar”.

 

 

 

 

En contraste la crisis no depende meramente de la sociedad mexicana: las remesas, dinero devaluado, junto con un gasto electoral representativo que es difícilmente contable, y la reforma fiscal, son factores determinantes, tal como lo mencionó Gerardo Velázquez Téllez, Economista de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 

Para esto, el sociólogo Diego Juárez explica que esto Influye porque la sociedad ingresa en un mecanismo de consumo permanente y endeudamiento permanente. “El sistema neoliberal nos dice que podemos aspirar a comprarlo todo y que no hay fronteras que detengan nuestro desarrollo. Lo que nos dice es que ese mismo sistema se basa en la explotación humana en todos los sentidos.

 

 

El endeudamiento de la gente de clase baja y media es parte de esa explotación humana.” Mientras que el economista, Gerardo Velázquez asegura de manera concreta que la crisis al menos en el séptimo decil, se poseen muchos bienes para hablar de una crisis; ya que se consumen productos innecesarios; Netflix, Iphone, Spotify, etc. Además de que generalmente ahorra para incrementar su capacidad de consumo en el futuro, sobre todo en la Ciudad de México tiende a amortiguar su monotonía en recreación.

 

Si en algo coinciden funcionarios directivos de la iniciativa privada, realizada en el Foro Económico Mundial de América Latina (WEF), es que existe una crisis en cuanto al menor crecimiento económico en los últimos años; se requiere una mejor redistribución del ingreso y empleos de calidad para que la clase media crezca, en vez de adelgazarla y acrecentar la pobreza. “Los ricos son más ricos y los pobres más pobres. Si uno analiza los indicadores internacionales, porque los nacionales no necesariamente son confiables por estar politizados, se encontrará con que anualmente en México se suman a la lista de pobres más personas. Cada vez hay menos clase media. Es probable que esto se encuentre relacionado con una estrategia político-empresarial, pues los más beneficiados en México son los sectores que controlan el poder adquisitivo de la población.”, asegura Emiliano Balerini, docente en la Escuela de Periodismo Carlos Septién.

La Fórmula de la Tarjeta de Crédito

El director de análisis financiero en CONDUSEF, Jesús Chávez Ugalde asegura que la clase media hace un uso desmedido de tarjetas de crédito. Cuando el dinero en efectivo se agota , ocasiona problemas al final de la quincena. Una vez que llega el estado de cuenta, no se paga la deuda al 100% , sino que se paga el mínimo, lo que ocasiona un endeudamiento que acrecienta de manera paulatina. Para puntualizar, Elías Blanco coincide en que el caso de los jóvenes que poseen una tarjeta, le dan un uso incorrecto debido a la falta de información previa al comenzar a integrarse en el mundo de productos financieros. Este error, a pesar de ser manifestado en gran medida en la sociedad joven, el fenómeno es común, ya que se desconoce el dinero que se gasta por falta de experiencia y balance de gastos.