En estos tiempos de nuevos valores o modas biológicas, la maternidad se ha transformado en una actividad económicamente jugosa por medio de la ‘renta de vientre o renta del útero’, para la mujer que ve, en una parte de su cuerpo, un ‘lote comercial’.
La renta de vientre es una práctica moralmente aceptable; pero con muchos vacíos legales en México
Adolescentes embarazadas, son más suceptibles de adopción que de arrendamento: Reportaje Especial “Adolescentes embarazadas”/ @El Mexiqueno
En estos tiempos de nuevos valores o modas biológicas, la maternidad se ha transformado en una actividad económicamente jugosa por medio de la ‘renta de vientre o renta del útero’, para la mujer que ve, en una parte de su cuerpo, un ‘lote comercial’.

 

“..Mi nombre es Ale, quiero alquilar mi vientre por necesidad económica, los interesados pueden escribirme a este medio…..”; como este texto, decenas circulan por el Internet; principalmente por las redes sociales; facebook la favorita para el oferteo.
Página de facebook donde se oferta la Renta de vientre
FB:  Una práctica común para la oferta de renta de vientre
Renta de vientre, es una modalidad que se abre cada vez paso en nuestra sociedad, como una forma de obtener ingresos ante la falta de oportunidades laborales de unas y de otras la forma de tener legalmente un bebé ante la imposibilidad biológica de concebirlo.
Pero, precisamente por el aumento en su frecuencia, y por la falta de regulación que hay en torno a esta práctica, muchas mujeres han tenido que sufrir abusos y usura para poder, finalmente, tener a un bebé en sus brazos.
De este modo, el pasado primero de diciembre del 2010, diputados del Distrito Federal dieron el si a esta iniciativa de ley que emite las normas bajo las cuales se contraten los servicios de una “madre subrogada”.

Las parejas médicamente impedidas para tener hijos, podrá firmar un contrato con otra mujer para realizar la reproducción asistida, según los acuerdos aprobados por la Ley de Maternidad Subrogada.
El préstamo de un vientre para poder concebir un hijo ya es posible en el Distrito Federal, Tabasco y Sinaloa toda vez que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó la Ley en .
Con esta nueva norma las parejas o la mujer que médicamente no pueda tener hijos, podrá firmar un contrato ante Notario Público con otra mujer para realizar un procedimiento de reproducción asistida.
“La práctica médica consistente en la transferencia de embriones humanos en una mujer, producto de la unión de un óvulo y un espermatozoide fecundados por una pareja unida mediante matrimonio o que vive en concubinato y que aportan su material genético”, explicó la diputada Marisela Contreras, presidenta de la Comisión de Salud.
Aclaró que las mujeres con estado civil diferente también podrán acceder a esta práctica de renta de vientre y que la nueva Ley se realizará sin fines de lucro para los padres biológicos y la mujer gestante, aunque los gastos del embarazo y manutención de esta última correrán a cargo de los padres biológicos.
Los diputados han manifestado que el objeto de la Ley de Maternidad Subrogada es regular una técnica de reproducción asistida que ya se realiza hasta ahora sin un marco legal y sin seguridad jurídica para ninguna de las partes.
VEA: Problemas éticos en la renta de vientre/ Reportaje Especial de Conacyt

Ante la Falta de Oportunidades

La falta de oportunidades de empleo y la necesidad de sacar adelante a su hijo ‘Miguelito’, de dos años de edad, llevó años atrás –en el año 2007- a  Isabel (nombre que ella eligió para ser así identificada), a negociar una parte de su cuerpo para obtener en nueve meses la cantidad de 22 mil dólares a cambio de ‘rentar su vientre’ y gestar un hijo que entregará al momento de nacer.
Originaria de Zacatecas y en busca de mejores condiciones de vida, Isabel llegó a Ciudad Juárez a la edad de 19 años; pronto encontró empleo en la ‘industria maquiladora’, donde conoció a Miguel, cuatro años mayor que ella y quién es el padre de su hijo varón.
“Cuando se dio cuenta que me embarace, simplemente se fue; y ahí comenzó todo lo mal para mi; hasta que una amiga me dijo que podía ganar muy buen dinero, si llevaba en mi panza a el hijo de otra pareja”.
“Primero me reí, lo pensé varios días y me decidí; todo se dio por el Internet (sin querer abundar en más detalles por cuestión de seguridad, dijo) y mírame, ahora estoy aquí, con cinco meses de embarazo, de un hijo de otra pareja  y por el cual voy a poder darle de comer al mío”, dijo la entrevistada durante la entrevista realizada en septiembre del 2007.
Isabel, quien dice ver el embarazo sólo como un buen negocio para ella y que a cambio ayuda a una pareja que no puede tenerlo, señaló que de entrada recibió mil dólares, de los 22 mil prometidos, mismos que dejo a su madre en ciudad Juárez para la manutención de ‘miguelito’, a quien dejo encargado mientras ella daba a luz.
“Cuando eres madre soltera, todo se te complica y creo que es mejor éste negocio que el haberme tenido que ir a las calles”, concluyó.
A la fecha, ya se han utilizado los úteros de miles de madres sustitutas para gestar los embriones fertilizados de otra persona
El ejercicio causante de polémicas en diferentes sectores o grupos sociales de la comunidad, cobra nuevamente relevancia, atraído por una serie de publicaciones que aparecieron  en periódicos de la localidad en su segmento de avisos publicitarios, bajo la clasificación de ‘Personales’, donde textualmente ofrecián: 
“‑ SE busca Madre Sustituta, gastos médicos pagados +$20,000 dlls 18-24. Mande su información a P.O.BOX 26. Las Cruces NM-”.
Opiniones encontradas en Twitter tras
la práctica de renta o alquiler de vientre 
Un tema polémico que ha generado diferentes estudios
Opiniones encontradas y el marco legal

DENTRO DE LO LEGAL

De acuerdo a diferentes opiniones de abogados de la ciudad, las leyes del país establecieron, que la Renta de Vientre, es una práctica legal y estipularon que en el supuesto caso de suceder un litigio entre las progenitoras, -la que donó el óvulo y la que lo gestó-, el que decidirá será quién aportó el espermatozoide.
“Se trata solamente de una nueva forma de uso mercantil del cuerpo de las mujeres, situación tan vieja como la humanidad misma. Esta transacción se hace en donde también la adopción es privada y se paga a empresas que obran como intermediarios hacia el ‘producto’ buscado”.
Las parejas que de alguna forma se ven imposibilitadas de procrear a un bebé,  buscan madres en alquiler; por medio de estudios jurídicos firman contratos con mujeres seleccionadas por anuncios en los periódicos o vía Internet, cuyas características físicas eligen a sus gustos, como el molde del niño que buscan.
La televisión posee ya un programa al respecto en Estados Unidos (“Sixty Minutes y Phil Donahue Show”).  Lo que comenzó como una empresa que involucraba a unos pocos profesionales interesados, ahora es un fenómeno nacional e inclusive existen Centros de Madres Sustitutas en  casi todos los  estados que se dedican a la renta de vientre, con todo tipo de apoyos para estas madres alquiladas, hasta boletines televisivos periódicos, dijo el abogado Martín Sustaita.
”Los convenios con madres alquiladas se hacen dentro del  derecho familiar que exime a la madre genitora  de los  derechos y obligaciones de crianza”
dijo Sustaita.
Señaló que hay quienes dicen que ” no es un crimen aceptar el pago por gestar un embarazo hasta  término para otros y luego renunciar al niño, tal y como se hace con una adopción. También afirman que esto convierte en una espera exacta de nueve meses el período extenso e ilimitado de los aspirantes a una adopción de niño blanco, cuyas listas de espera comprenden  hasta tres o cuatro años.

MEJOR ARREPENTIRSE

Residente de El Paso, Texas a sus 33 años de edad, casada, con tres hijos, Laura (quién optó por no señalar su apellido para no ser identificada ), dijo que ella contempló hace un par de años, la posibilidad de emplearse como madre sustituta.
‘Vi. una película tipo documental donde la gente batalla para tener hijos; eran parejas ‘gay’, y me sensibilice mucho porque yo ví como sufrían”.
Sin lograr convencer de todo a su marido, Laura señaló que comenzó los primeros pasos del trámite para alquilar su vientre. “Me metí al Internet, busque e hice algunas aplicaciones; –porque hay varias opciones para colaborar, ya sea donando tu óvulo o prestando tu útero-, bueno así fue como inicie todo”.
Dijo que entre los requisitos principales, está:
Descartó que hubiera restricciones como raza o la condición económica social.
Luego de varios meses de búsquedas y papeleos,  Laura señaló que finalmente desistió de su plan por la inseguridad que más adelante brotó.
“No estaba emocionalmente segura de seguir; mi interior me decía que me iba arrepentir por el instinto que uno desarrolla durante la gestación, no creo que después de nueve meses pudiera entregar al bebé aunque el óvulo y esperma fueran mió o de mi pareja”.
Analice bien las cosas y realmente no hay dinero que pueda pagar eso, es muy poco lo que te dan y expones mucho la salud, señaló.
“En cada embarazo, el bebé absorbe algo de la madre, sobre todo en su salud; emocionalmente se te desarrolla un instinto que se traduce en protección de tus hijos; y esto fue lo que me impidió seguir con los planes”, dijo.
 

EN BUSCA DE CLIENTES

Claudia se decidió. Por 400 mil pesos rentará su útero luego de ofrecer por internet sus servicios de “madre sustituta”. Pronto encontró clientes. La única condición es entregar al niño recién nacido a la pareja que contrató su vientre por nueve meses.
“Soy madre soltera; el dinero no alcanza y tengo que mantener a mi hija de seis años; a su padre, hace tres años que no lo veo y cuando se acuerda envía dinero, parece que tiene mala memoria. Tengo que salir adelante y ya encontré una buena fuente de ingresos”
relata.
Así habla esta mujer de 23 años que vive en Veracruz. Su tez es morena clara, su cabello rizado y largo. No hay pena o preocupación cuando confiesa que decidió rentar su vientre, tolerar las náuseas, los pies hinchados y las estrías.
“Es la única forma segura de obtener recursos”.
Promete no encariñarse con el bebé, los padres podrán ver cómo crece el vientre donde está su hijo cada vez que quieran, le pueden poner música, hablar con él y asistir a todos los ultrasonidos y estudios que se requieran.
Esto siempre y cuanto el pago se haga en su cuenta bancaria. Y además con la condición de que cada mes se cubran las consultas con el ginecólogo, se provean todos los medicamentos y se pague la cuenta final del parto en el hospital.
Claudia afirma que encontró “un negocio redondo”, el pago por las molestias de un embarazo y además hace una buena obra para quienes no pueden tener hijos.
Platica que después de su primer embarazo, a los 17 años, no terminó la secundaria y tuvo que buscar un trabajo de medio tiempo.
Después de seis años de crisis económicas por su sueldo de 3 mil pesos y el dinero ocasional que envía el padre de la niña desde Los Ángeles, California, en Estados Unidos, comenzó a buscar fuentes alternativas de ingresos.
“El dinero no alcanza, el papá de la niña hace tres años que dejé de verlo, cuando se acuerda manda dinero, pero no es muy seguido. Tengo que salir adelante, esta es la única forma que encontré”
 dijo.
Asegura que la primera vez que tuvo contacto con la idea de rentarse como madre sustituta, fue cuando una de sus amigas le preguntó si podría tener a su bebé.
Al final no lo hizo, pero la idea le quedó en la cabeza y comenzó a buscar “compradores”.
“Me metí en internet y empecé a buscar anuncios. Me faltaba valor para decidirme. Hasta que mi hija se enfermó y casi me quedo sin dinero para comer”.
En este acuerdo privado no hay contrato escrito de por medio. Sólo la palabra y la confianza, de ambas partes, de que se va a cumplir cabalmente.
Un matrimonio interrumpió el tratamiento de Claudia al concretarse un proceso de adopción. No todo se perdió, recibió 60 mil pesos.
Las ofertas de mujeres que rentan sus úteros por internet son comunes. Los costos varían, así como los motivos y los inconvenientes, según cada caso.
La oferta de procrear hijos de otros, (conocido como renta de vientre), es una práctica, común y en auge por redes sociales; principalmente Facebook

Para muchas parejas, la opción de un vientre de alquiler es simplemente una forma de hacer realidad su sueño a la vez que ayudan enormemente a las familias de las mujeres que se prestan a gestar a sus futuros hijos. Lo que por muchos es visto como explotación o un negocio inmoral

RT EN ESPAÑOL

 

CUESTIÓN DE ÉTICA Y MORAL

A veces cuesta pensar cómo se produce una ética dentro de esta concepción, la de crear y gestar vida humana para su posterior abandono premeditado y voluntario.
De acuerdo a opiniones religiosas, la práctica esta prohibida tanto para católicos como cristianos y musulmanes.
El pastor Alberto Gómez dijo que el alquiler de vientres, es algo inmoral tal como la situación del aborto.
“La vida humana no puede convertirse nunca en objeto”, señaló el Papa Juan Pablo II el 2 de febrero del 2003, en el marco de la Jornada para la Vida, celebrada en Italia.
Afirmó que “la vida humana no puede convertirse nunca en ‘objeto’: desde la concepción hasta la muerte natural, el ser humano es sujeto de derechos inviolables, ante los cuales la libertad tiene que saber detenerse”.
El sacerdote John Stowe de la Diócesis de la Iglesia Católica de El Paso, declinó opinar al respecto, argumentando no tener mucho conocimiento de estos casos, sólo asevero decir que es una práctica que como buenos católicos no debiera ser.

CATÓLICOS SE OPONEN

La iglesia católica de ciudad Juárez, desaprobó la nueva ley expedida en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, concerniente al préstamo de úteros para realizar la gestación subrogada.
De acuerdo a esta nueva norma, la práctica “será sin fines de lucro y no generará ningún parentesco entre la mujer que preste su útero y el bebé”.
Sin embargo, el padre García, indicó que es precisamente la conexión psicológica y física entre el producto y la madre biológica la razón por la cual las altas esferas del catolicismo se oponen a esta operación.
“La iglesia promueve el respeto por la vida y el respeto a la exigencia de un curso natural de procreación”, señaló el clérigo. “Aquí no sólo está en juego el derecho de una mujer de querer tener hijos, sino el derecho de una criatura procreada de nacer en un seno familiar propio”.
Así mismo, el sacerdote comentó que ante la aprobación de la ley en la capital del país, habrá muchas mujeres que por necesidad encontrarán la manera de “rentarse” para facilitar su útero.
“(Un embarazo) es todo un mecanismo psicológico y físico, una relación íntima y profunda entre la madre y el producto”, prosiguió.
“Por eso la iglesia no está de acuerdo. No sólo se ponen en duda los valores religiosos, sino también la ética respecto a la maternidad y el manejo del procedimiento, de la operación”.
García recalcó que la mejor opción para las parejas que no pueden tener hijos es la adopción, ya que así pueden apoyar a un niño o niña que de otra manera estaría desprotegido ante el mundo.
 https://www.youtube.com/watch?v=xYI-jFa2LUM

CLÉRIGOS ISLÁMICOS

Clérigos islámicos decidieron que las mujeres no pueden prestarse como madres sustitutas para llevar en sus vientres a los hijos de parejas que no puedan concebir.
La práctica, también conocida como renta de vientre”, viola los vínculos del matrimonio, según el decreto firmado por el Sheikh Mohammed Sayed Tantawi de Al-Azhar, la máxima autoridad religiosa de los musulmanes sunitas.
La nueva fatwa, o decreto religioso, también señala que las viudas no deben utilizar esperma de sus maridos muertos para quedar embarazadas.
La lógica de esta prohibición es que si la muerte es el final del matrimonio, las mujeres estarían siendo inseminadas por alguien que no es más su marido.
Las fatwas son emitidas ya sea porque se les solicita a las autoridades religiosas un pronunciamiento sobre un tema determinado o porque ellas desean detener algo que consideran un problema.
Investigación cientifica sobre las madres subrogadas y la Renta de Vientre

MÉDICOS OPINAN

El doctor Héctor Cepeda, quien mantiene su consultorio en El Paso, dijo que como especialista ‘no del área ginecológica” y como buen católico, opina que la practica de rentar el vientre, moralmente no debe ser aceptado o recomendado.
“El impacto emocional en la mujer que se presta como madre sustituta, puede ser muy grande, ya que en la gestación, puede sentir apego por el bebé”
dijo Cepeda.
Indico que el hecho puede también repercutir en el producto. “Hasta el momento, no creo que se hayan realizado estudios sobre los efectos en el bebé, ni se hay interacción con la madre antes de su nacimiento:, dijo.
“Renta de vientre, es un problema social en el sentido en el que una clase más poderosa ejerce sobre aquella con alguna necesidad económica” especifico Cepeda.
El hecho de que ciertas clases pueden darse este lujo, genera ventajas y desventajas de la situación, señaló el doctor que mientras por un lado hay avances científicos enormemente beneficios, por otro hay cuestiones técnicas que no son aprovechadas al cien por ciento por el bien de una sociedad.
Ejemplifico los avances físicos, que sin duda han venido a reformar a la comunidad y la industria, pero que algunos no dejan de alarmar como la generación y producción de armas nucleares.
“En el campo de la biología, hay grandes triunfos, pero el maniobrar con algunas situaciones como la clonación o la renta de úteros, son algo cuestionable”
Cepeda se pronunció por respetar la vida y la fuente de la vida tal y como Dios lo creó.
Grupos defensores de los derechos humanos, comparan la renta de úteros con el aborto. “Un niño es receptivo de todo hecho en que se encuentre  involucrado y cualquier experiencia deja huellas, su psiquis y su cuerpito son como un papel secante que absorbe los acontecimientos de la existencia”.
EL libro de “ANTROPOLOGÍA DE LA ESCLAVITUD: el vientre de Hierro y Dinero Por: Claude Meillausoux Siglo XXI Editores

El tema para evaluar de los psicólogos es el de la inscripción psíquica de este acontecimiento en la prehistoria del niño  concertado  entre las partes. Las historias que se conocen son más que suficientes para sentir  horror: un hombre solo decide encargar la gestación de un hijo porque se niega a soportar  una mujer a su lado; una mujer firma contrato con otra para que  geste el niño con semen de su marido fallecido hace años, estando ahora ella en post menopausia y deseando un “niño propio” para que le acompañe en la vejez.
Los que defienden esta situación, afirman que es igual  a la adopción, porque hay genitores (el del semen de un donante y la del vientre alquilado) y  padres adoptantes que lo recibirán. Esta es una falacia total, porque en la adopción se trata de una donación libidibal hacia una pareja de padres deseantes de su presencia y en  la subrogación del vientre se trata de un contrato comercial, donde el menor es una mercadería,  exactamente como la compra y venta de niños, convertido actualmente en tráfico internacional.
Es necesario establecer una diferencia entre gestar un niño deseado como hijo a procrearlo para otros, pues se trata así de  requerir algo de él, un beneficio que hace de la maternidad una  especulación  de productos negociables.
Los informes periodísticos de varias investigaciones sobre la renta de vientre dicen que la mayoría de estos contratos gestacionales resultan como se planearon, es decir “el producto sale bien” y todos quedan conformes. Pero cualquiera puede llegar a preguntarse qué sucede cuando el feto es deforme o cuando en lugar de uno se producen multillizos.
También si la pareja que espera esa gestación tiene la desgracia de morir o lo mismo le sucede  al feto gestado. Quizá le nieguen el dinero a la gestadora o el niño sea eliminado, pero no queda claro quién se hace cargo de este chico patológico, “sin dueño “.
El temor a reclamos económicos o al chantaje, hace incluir cláusulas especiales en los contratos reproductivos, como borrar todo dato de la gestadora. Inclusive algunos psicólogos proponen que no se les brinde ninguna información en el futuro acerca de su origen. Estas propuestas de silencios tramposos son fuentes proveedoras de intensa angustia, emergen después como interrogante, mediante  las enfermedades psicosomáticas y también la psicosis.
Renta de Vientre: visto como un lote comercial

EL NEGOCIO DE LAS AGENCIAS

Mujeres que no pueden embarazarse por tener problemas de matriz o útero, son las que comúnmente suelen recurrir a esta técnica, haber sufrido un cáncer etc.
Con los óvulos de la mujer y el esperma de su pareja, los médicos hacen una fecundación in Vitro y el embrión resultante se implanta en la madre de alquiler. Todo el proceso es organizado por empresas que se dedican a eso y que ofertan un amplio catálogo con fotos de madres de alquiler por Internet, con todo tipo de detalles sobre las candidatas: religión, hábitos de vida, enfermedades que ha tenido, condición física.
Una vez que los padres escogen a la madre que rentara su vientre, se firma un contrato en el que se especifica qué hábitos de vida llevará la madre de alquiler durante el embarazo, si puede fumar o beber alcohol, si debe o no hacer ejercicio físico. Cuando se han cerrado todos los términos, el embrión se implanta en el vientre de alquiler y los padres reales siguen el embarazo ya desde su país.
Pocos días antes del parto, se vuelven a trasladar a Estados Unidos, donde asisten al alumbramiento de su hijo y ya está. Luego consiguen un certificado médico que asegura que el bebé es suyo y entran sin más problemas legales en su país con el bebé.
Story map de la Renta de Vientre
EL ASPECTO MÉDICO
La madre biológica dona uno o más óvulos, que serán fecundados un proceso conocido como ‘In Vitro’, con el espermatozoide de su pareja. Esos embriones se transfieren a la madre gestacional (madre de alquiler) durante la primer semana en que se fecundó y la cual llevará a término los embriones que se desarrollen dentro de su vientre, dijo el médico ginecólogo César Nájera , quien tiene su consultorio particular el fraccionamiento Nogales en Ciudad Juárez.
‘La primera complicación para la madre sustituta, es que el proceso es largo y tedioso; además de ser algo muy costos”
dijo Nájera.
Señaló que la posibilidad de éxito en esta practica, es de un 30 por ciento; por lo que para garantizar un mayor éxito, se introducen más de dos óvulos fecundados.
El ginecólogo juarense, César Nájera Pérez
“Antiguamente se implantaban cinco, seis o siete óvulos fecundados para asegurar el embarazo, por eso era muy común los nacimientos múltiples”.
El ginecólogo señaló que durante las primeras 14 semanas del embarazo para mejorar el desarrollo de la placenta, la mujer debe de consumir hormonas y como en todo, hay una alto riesgo y una elevada posibilidad de que termine en aborto y la mujer tiene que someterse a un legrado (una cirugía para retirar todos los residuos del producto).
“Otra complicación de la practica, es que el óvulo se aloje en las trompas de Falopio y no en la matriz, desarrollándose un embarazo utópico; algo muy frecuente cuando la fecundación es In Vitro”, dijo el médico especialista.
Dijo que después de la semana 14, las complicaciones se desarrollan igual que un embarazo normal.
Nájera descarto que la situación requiere de un alto apoyo psicológico, ya que la mujer sabe lo que hace y esta conciente. “Esto es más frecuente cuando el bebé es biológicamente gestado por la madre y luego lo da en adopción”..
Como especialista, dice que la práctica de alquilar un vientre se debe de dar, cuando la mujer desea un hijo, pero médicamente se encuentra imposibilitada para procrearlo, ya sea porque se le tuvo que extirpar por cáncer u otra lesión el útero.
“Es una opción muy buena y valida; generalmente no hay muchos requisitos para la ‘sustituta”, solo se pide que no tengan enfermedades infecciosas que puedan contagiar al bebé como hepatitis o Sida”.