La prensa mexicana no han cobrado conciencia de la trascendencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en la vida de las personas y en el funcionamiento de las instituciones públicas y privadas del país, y la falta de formación y capacitación de sus periodistas en el lenguaje jurídico, se ha traducido en una información poco objetiva, veraz e inexacta del trabajo del Pleno y de la Primera y Segunda Salas.

Sus resoluciones, de gran repercusión individual, social e institucional, son frecuentemente tergiversadas por los reporteros de la “fuente judicial”, por desconocimiento del lenguaje jurídico y del funcionamiento de la SCJN, también llamada Alto Tribunal o máximo tribunal constitucional del país, lo que redunda en que el verdadero contenido de sus resoluciones quede verdaderamente diluido.

Ello implica que el grueso de la población quede ayuna de información de gran relevancia para sus vidas personal, familiar, social y laboral, fundamentalmente, y quede sin elementos para la reflexión ante una eventual toma de decisiones.

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Foto cortesía de/ ladobe.com.mx

En contraste con esa falta de interés de casi todos los medios informativos de la prensa mexicana en formar y capacitar a sus periodistas en el tema de la SCJN, se da la excepción de algunos medios, cuyos reporteros han aprovechado la decisión de sus directivos de dejarlos por años cubriendo la misma fuente, con la idea de que la persistencia de la presencia de éstos, les sirva para desarrollar habilidades en el manejo de su información.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), es el máximo tribunal constitucional del país, es una de las tres instancias que conforman al Poder Judicial de la Federación (PJF), que junto con los poderes Legislativo y Ejecutivo, integran los tres Poderes de la Unión, de acuerdo a la división de poderes establecida en el Artículo 49 Constitucional.

Las otras dos instancias que componen al PJF son el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y el Consejo de la Judicatura Federal (CJF),  éste último es el organismo que se encarga de la administración, vigilancia, disciplina y actualización del personal jurisdiccional de los Tribunales Unitarios de Circuito, Tribunales Colegiados de Circuito y Juzgados de Distrito.

El Ministro Presidente de la SCJN, es al mismo tiempo, Presidente del CJF y, en su conjunto, representante de todo el Poder Judicial de la Federación.

Diversos acontecimientos en el ámbito jurídico como las reformas constitucionales de 1995 y 2011, el surgimiento del CJF, la difusión de la discusión pública de los asuntos del Pleno y la presencia en la Presidencia de la SCJN de personalidades proclives a la transparencia, han sido un factor determinante para que los medios de comunicación centren su atención en el quehacer jurídico de la Suprema Corte.

Ni siquiera su alta composición numérica a lo largo de su historia que osciló entre los 26, 21, 16 y 11 Ministros, en la actualidad, y la amplitud de sus salas que fluctuó entre las cinco y las dos Salas, hizo que la prensa mexicana fijarán su atención en el trabajo de la Corte.

Fue más bien el surgimiento de nuevos elementos y la sucesión concatenada de hechos del acontecer jurídico los que propiciaron un periodismo especializado en ciernes, que se encargó de investigar ya con nuevas herramientas los sucesos jurídicos y difundirlos, sino también de traducir a un lenguaje entendible lo expresado por los Ministros en las sesiones del Pleno y de las Salas de la Suprema Corte.

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foto cortesía/ Canal Judicial

Lamentablemente fueron escasos los medios informativos de la prensa mexicana que entendieron las transformaciones que vivía el país en el ámbito judicial y por lo tanto limitaron su contribución en la formación de una opinión pública en la rama jurídica.

Los hechos que marcaron un parteaguas en la forma de hacer periodismo judicial fueron, entre otros:

La Reforma Constitucional de 1995, que vino a reconfigurar al Poder Judicial de la Federación, otorgando a la Suprema Corte de Justicia de la Nación la figura de tribunal constitucional, lo que marcó el reinicio de la discusión pública de los asuntos de Pleno de la Corte.

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Parte de vídeo cortesía/ FID PRENSA

La creación del Consejo de la Judicatura Federal, que también cuenta entre sus atribuciones la  capacitación y actualización de los juzgadores federales.

La Reforma Constitucional de 2011, que daría mayor relevancia a los derechos humanos consagrados en la Constitución al dejar de considerarlos como meras garantías individuales, además de ampliar su número, al considerar en esa misma categoría a aquellos contemplados en los tratados internacionales.

La expedición, en 2002 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública gubernamental, que amplió el catálogo de información en la materia.

La discusión pública de los asuntos del Pleno, primero a través del canal de televisión restringida denominado Aprende TV, de la Secretaría de Educación Pública, a partir del 16 de junio de 2005 y, más tarde, a partir del 29 de mayo de manera oficial, vía el Canal Judicial.

Y el arribo a las presidencias del Poder Judicial de la Federación de personalidades proclives a transparentar sus quehaceres y los de sus pares en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

No obstante lo anterior y la nueva exposición mediática del Alto Tribunal, como también se le conoce a la Suprema Corte en el argot judicial, fueron muy escasos los medios informativos, los que cobraron conciencia de que dicha transformación iba a arrojar nuevo interés y por lo tanto nuevos públicos.

Habida cuenta de que casi todos los asuntos de interés mediático que se judicializaran llegarían a las diferentes  instancias del PJF, directivos de algunos medios asignaron a un reportero a cubrir las actividades e información de la fuente judicial.

En esa tesitura la prensa mexicana en algunos casos centró su mirada en esta transformación del PJF y se dieron a la tarea de reforzar sus coberturas periodísticas, caso específico del periódico Reforma, que entre sus asignaciones tiene a un reportero para cubrir a la Suprema Corte y a otro para el Consejo de la Judicatura Federal.

Ya sea por ignorancia, por un malentendido ahorro de recursos por concepto de contratación o simplemente por desinterés de muchos de los directivos de la prensa mexicana, se auspició una confusión entre lo que son las Procuradurías General de la República, General de Justicia del Distrito Federal, las Secretarías de Seguridad Pública federal y de la Ciudad de México, así como también del Consejo de la Judicatura Federal, que a pesar de formar parte del Poder Judicial de la Federación, genera información relacionada con juzgados y tribunales.

Quienes no entendieron la trascendencia de la información que en el ámbito del PJF se generaría, designaron a un reportero para que cubriera la fuente de la Suprema Corte, lo mismo que “las fuentes” de la PGR, la PGJDF o las procuradurías estatales, la SSP y el CJF.

Pero, ¿cumplen actualmente los medios de comunicación con su responsabilidad de informar a la sociedad de manera profesional y objetiva sobre el acontecer de la Suprema Corte de Justicia de  la Nación, a partir de la especialización de sus periodistas?

Y ¿en qué medida los medios de comunicación escritos Reforma, El Universal y El Sol de México cumplen con la función de informar sobre el quehacer de la Suprema Corte de Justicia de la Nación?

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Ubicación de periódicos en México

La prensa mexicana no se han preocupado ni ocupado en la especialización de sus reporteros en el ámbito judicial para cumplir con su responsabilidad social de informar ante una nueva realidad.

Lo anterior se desprende a partir del análisis informativo de los casos Derecho de Réplica y Las bítacoras de vuelo de las aeronaves de la Presidencia de la República, resueltos por la Suprema Corte, en los periódicos Reforma, El Universal y El Sol de México.

Una sociedad democrática requiere estar bien informada para la toma de decisiones, debido a ello necesita de medios de comunicación que le informen de forma profesional lo que acontece en los diferentes ámbitos, lo que implica que los periodistas tengan una verdadera especialización para cumplir cabalmente con su función social.

A fin de cumplir con esa función social, los medios informativos en comento deben invertir (en todo lo que significa la palabra) en la especialización de sus reporteros asignados a la cobertura de esas fuentes.

Ello significa que esos reporteros y sus suplentes deben cubrir única y exclusivamente esas fuentes; preferentemente uno para la Suprema Corte y otro para el Consejo de la Judicatura.

Lo anterior les permitirá conocer y familiarizarse con el lenguaje utilizado por los abogados, pero, sobre todo, por los Ministros y secretarios de estudio y cuenta, en el primer caso, y por jueces y magistrados, en el segundo.

Adicionalmente, su permanencia en la fuente les posibilitará hacerse de contactos o fuentes informativas confiables, las cuales les revelarán y/o explicarán determinados asuntos discutidos o próximos a serlo en sus respectivas esferas de competencia.

Es necesario también que la prensa mexicana de referencia inviertan en la capacitación de sus periodistas, esto es, proporcionándoles becas para estudiar cursos, talleres, maestrías, y diplomados sobre temas relacionados con los temas de sus “fuentes”.

Ello, independientemente de que les deben conceder todas las facilidades para tomar los cursos, talleres y diplomados que faciliten las propias “fuentes” informativas de la prensa mexicana.

Salvo esfuerzos aislados parcialmente, como el periódico Reforma, y en mucha menor medida otros, como El Universal, todos los demás medios informativos escritos adolecen del mismo mal: engloban de manera involuntaria o inducida a las instancias encargadas de la procuración e impartición de justicia que a las de la administración de la misma.

Por ello es una constante en dichos periódicos leer notas de las procuradurías generales de la República y de Justicia estatales que de la SCJN y del CJF o de juzgados y tribunales, firmadas por el mismo reportero, el mismo día.

O bien, que esos periódicos recurran a las notas generadas por las agencias informativas, en especial de la agencia gubernamental denominada Notimex, lo cual empobrece al medio desde el punto de vista profesional, pero también al público lector, que está impedido de normarse un criterio sobre determinado caso abordado, en base a información retomada de otra fuente noticiosa.

Y, al mismo tiempo, priva  a la historia de un documento valioso, al paso del tiempo, como se señala en el artículo El valor documental del periodista como autor, de María Ángeles López Hernández y Rubén Domínguez Delgado, publicado en el vol. 18 Núm 2 (2012) 791-803, de los Estudios sobre el Mensaje Periodístico.

Por otro lado la formación de canteras de periodistas en esas disciplinas, es fundamental para evitar, como ha sucedido en periódicos como El Universal, la constante improvisación de un periodista ante la ausencia del titular para desarrollar esa labor informativa, el pirataje de reporteros de otros periódicos para intentar competir con la que consideran su competencia natural.

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