El periodismo deportivo se encuentra en una crisis donde se ha perdido la credibilidad por la falta de rigor al momento de la publicación de notas. El rigor, la comprobación de datos y fuentes, así como la simple transmisión de lo sucedido –sin volver tendenciosa la forma de comunicar el hecho- nunca deberían faltar en el periodismo, pero muchas veces sucede… Y el ámbito deportivo no es la excepción.

Si bien es cierto que se trata de una especialización considerada frívola, en relación con otras como el ámbito político, de negocios o la llamada “nota roja”, quienes se dedican al periodismo deportivo tampoco están exentos a la falta de ética, en pos de “ganar” la exclusiva, tendencia que se ha multiplicado con la llegada de las redes sociales.

En la actualidad, para dar alguna información antes que cualquier otro medio de comunicación, el Twitter o el Facebook son las primeras opciones de los periodistas. La televisión, la radio, y mucho menos el periódico, son el camino, aunque esto muchas veces provoca errores y desprestigio que el personaje en turno cree limpiar con sólo borrar la publicación. Es ahí donde no existe rigor periodístico ni comprobación de fuentes.

 

Un poco de historia del periodismo deportivo

Se dice que el periodista es de los profesionistas que tiene un conocimiento más amplio de todos los temas, en esencia, así es. Un comunicador debe tener la capacidad de cubrir cualquier tipo de fuente. Sin embargo, cuando se cuenta con mayor dominio de una rama, el valor como profesional aumenta.

Bajo la necesidad de encontrar especialistas, los medios de comunicación requieren de personas que dominen temáticas que permitan colocarse como los preferidos del público. Javier Fernández señala en su libro Fundamentos de la información periodística especializada que:

“La especialización periodística surge como una exigencia de la propia audiencia, cada vez más sectorizada y, por otra parte, como una necesidad de los propios medios por alcanzar una mayor calidad informativa y una mayor profundización en los contenidos”.

En los inicios del periodismo los medios incluían información relacionada con los deportes sólo para cumplir con aspectos que suponían obligatorios, pero que sabían no tenían tanta relevancia. Por lo que en ocasiones la sección deportiva era mal vista e innecesaria.

periodismo deportivo
Libro: Periodismo deportivo/Imagen: Archivo

El periodista y escritor Antonio Alcoba señala en su libro Periodismo deportivo que: “el periodismo deportivo se tomaba por los responsables como una obligación que imponían los propietarios de los medios, debido a que esa información vendía periódicos y luego espacios. Los primeros periodistas deportivos fueron tomados como periodistas de segunda, ya que el área que trataban estaba al alcance de cualquier pluma y cualquiera podía llevar a cabo la realización de esa información.”

Pero con el paso del tiempo, los lectores comenzaron a tomar interés y hacer de la fuente deportiva una de sus favoritas, al grado de que los periodistas especializados en esta fuente fueron bien vistos y comenzaron a ser valorados. Alcoba argumenta que:

Los nombres y apellidos de los periodistas encargados de las páginas y espacios deportivos comenzaron a ser conocidos y respetados. Los empresarios deportivos respiraron profundamente, pues la sección deportiva era una de las que mayor venta de periódicos y espacios radiofónicos o televisivos proporcionaba y había que mimarla. Y tenían razón

Aunque es importante señalar que los primeros comunicadores dedicados a temas deportivos no eran periodistas sino escritores que destacaban por su afición a las disciplinas deportivas. Poco a poco se fue generando expectación entre los lectores, dando paso así a lo que actualmente se conoce como periodismo deportivo.

Fue entonces cuanto las páginas de deportes se convirtieron en un éxito total en poco tiempo; se convirtieron en la favoritas del cliente de los medios impresos. Había llegado el momento de empezar a preparar a periodistas especializados en esa materia, que en un principio no había sido prioridad. Por lo tanto, el periodista deportivo debía tener un acervo cultural importante.

Antonio Alcoba lo sabe, por lo que recomienda que “quienes desean destacar en este género específico del periodismo, deben poseer un enorme volumen de conocimientos, no sólo del asunto del cual escriben o hablan, sino de la generalidad de los temas de la sociedad, pues el deporte, por su popularidad, se encuentra relacionado con todas las áreas del saber”.

La pérdida de credibilidad

Desafortunadamente, con el paso del tiempo, el territorio ganado se ha ido empañando por medios poco serios o por la necesidad de publicar notas escandalosas para no perder audiencia.  El periodismo deportivo ha caído, en algunos casos, en el amarillismo y en publicar noticias con poca argumentación, basada únicamente en especulaciones o rumores.

Algunos diarios y programas televisivos dedican espacio a noticias pseudodeportivas, se enfocan en información extra cancha y que poco tiene que ver con el desempeño de los deportistas. Ciertos medios han hecho del amarillismo su estandarte, convirtiéndose en publicaciones poco serias y permitiendo que el periodismo deportivo se haya degenerado en noticias meramente de chismes. Algunas de las principales características de estas emisiones o secciones son la búsqueda de polémica, lenguaje vulgar, publicación de imágenes comprometedoras, transgresión de la vida  privada, hechos sin comprobación.

 

Portada/Imagen: Periódico Récord

Salcido, el cliente

Si algún jugador se ha convertido en uno de los personajes favoritos de los medios amarillistas, ese ha sido Carlos Salcido. En el 2010 protagonizó un escándalo a salir a la luz una fiesta realizada en la concentración de la Selección Mexicana en un hotel de Monterrey. El zaguero se vio envuelto en polémica al publicar fotos de esa noche, donde aseguraron que había tenido un encuentro sexual con un travesti llamado Yamile. La noticia fue retomada por varios medios, deportivos y no.

Siete años después, el jugador de Guadalajara volvió a las páginas de chismes cuando se filtró un video sexual y fue publicado por varios medios, incluso, en redes sociales compartió en cientos de ocasiones no sólo la nota, sino el video.

Animated GIF - Find & Share on GIPHY

Quemado por amarillista

Un ejemplo muy recordado fue lo sucedido con John Sutcliffe, reportero de la cadena ESPN, quien –el 29 de julio de 2013- aseguró que Tomás Boy sería el nuevo director de la Selección Mexicana, en sustitución de José Manuel de la Torre. A través de su cuenta oficial de Twitter y en la emisión “ESPN Radio Fórmula”, el comunicador afirmó que el “Jefe”, sobrenombre de Boy, habría avisado a los integrantes de su cuerpo técnico que estuvieran preparados, ya que tomarían las riendas del Tricolor.

periodismo deportivo
Equivocación del periodista John Sutcliffe/Imagen: futbolsapiens

Todo se debió a que esa mañana, varios dirigentes de clubes del balompié nacional se reunieron en casa de Justino Compeán, entonces presidente de la Federación Mexicana de Futbol, para analizar la continuidad del “Chepo” de la Torre, quien venía de fracasar en las Copas Confederaciones y de Oro. Tres horas después del anuncio de Sutcliffe, la FMF ofreció una conferencia de prensa en la que se ratificó al director técnico en turno. El escarnio popular fue instantáneo, pero el periodista se justificó al asegurar que “mis fuentes fallaron”.

El problema es que varios medios de comunicación tomaron la información de Sutcliffe como correcta y la subieron a sus respectivos portales. En menos de una hora, Tomás Boy se convirtió en trendingtopic en Twitter, aunque él ofreció algunas entrevistas en las que aseguró que nadie le había contactado para ofrecerle el cargo.

periodismo deportivo
Equivocación del periodista John Sutcliffe/Imagen: futbolsapiens

Carlos “Don Juan” Peña

La falta de rigor no es el único problema que aqueja al periodismo deportivo en la actualidad. El amarillismo también está presente, por más que lo relevante suela ser lo hecho por los atletas en sus competencias.

La revista TV Notas, principalmente conocida por publicar historias personales de artistas, también se adentra al ámbito deportivo. Uno de sus más recientes reportajes tiene que ver con el futbolista mexicano Carlos “Gullit” Peña, quien actualmente milita en el Glasgow Rangers de la Liga escocesa. El 14 de febrero, ofreció una pieza, con fotos incluidas, en las que explicaba las supuestas infidelidades del volante, quien –según lo mostrado- tiene dos amantes. Con la primera tiene un hijo, mientras que la segunda estaba embarazada en ese momento. Es padre de otros dos pequeños en su matrimonio.

periodismo deportico
“Gullit” Peña en escándalo amoroso/Imagen: TvNotas

Al pertenecer a la empresa Notmusa, también dueña del diario deportivo Récord, la nota apareció en el rotativo, lo que provocó la molestia de las directivas del León (club en el que jugaba el futbolista) y el Guadalajara (entonces propietario de sus derechos federativos). Peña optó por callar. Nunca ofreció alguna postura oficial al respecto. Lo único que hizo fue imponer un veto personal al periódico.

El caso “Jémez”

Pese a no internarse tanto en el ámbito personal, otra muestra de amarillismo en los medios de comunicación deportivos es la cobertura otorgada a las conferencias de prensa ofrecidas por Francisco Jémez, director técnico del Cruz Azul, cuyos arranques han llegado a ser nota principal de diarios como Reforma, El Universal y el propio Récord, más allá del resultado obtenido por el equipo que entrena.

Es cierto que el español ha rebasado los límites al insultar a algunos reporteros por preguntas que considera “incómodas” o realizar alguna seña obscena a los aficionados, pero los medios de comunicación lucen más interesados en transmitir y hablar de eso que en el accionar de La Máquina. En televisión, TV Azteca, ESPN y Fox Sports también han dedicado importantes espacios de tiempo a “analizar” el comportamiento del estratega.

 

periodismo deportivo
Paco Jémez tras seña obscena a aficionados/Imagen: Periódico Récord

 

El “Piojo” vs. Martinoli

Miguel Herrera, entrenador del América, también aparece frecuentemente en diversos foros por su comportamiento y no debido al desempeño de su club. Lo más conocido fue aquel desencuentro con Christian Martinoli, narrador de Televisión Azteca, el lunes 27 de julio de 2015 en el aeropuerto de Filadelfia, Estados Unidos, un día después de ganar la Copa de Oro al frente de la Selección Mexicana.

La televisora para la que trabaja el comunicador emprendió una severa campaña para solicitar la salida del “Piojo”, la cual se dio dos días después. El altercado fue primera plana de todos los diarios deportivos del país.

Porque la falta de rigor, la no comprobación de información o fuentes y el amarillismo son males que aquejan al periodismo deportivo en México.

periodismo deportivo