El periodismo de nota roja y/o amarillista en Mexico está plagado de muerte, violencia y sexo. Pero, ¿qué es el periodismo de nota roja y/o amarillista?, ¿cómo se manifiesta este género en México?

La indiscutible trascendencia de la nota roja tiene muchas lecturas. El género va más allá de la simple exposición de noticias, la sangre y la delincuencia. Según el cronista mexicano, la nota roja convierte “los crímenes más notorios en expresión artística y ve en los hechos de sangre los cuentos de hadas de las mayorías” (Monsiváis, 2010).

periodismo de nota roja y amarillista ejemplo de enrique mtinides
Foto de Enrique Metinides, Mejor conocido como “el niño”. Fotoperiodista mexicano de nota roja. Tuvo sus inicios en la fotografía a los siete años de edad gracias al regalo de su papá: una bolsa llena de rollos y una cámara análoga. “El resultado fue un niño que jugaba a tomar fotos de carros chocados afuera de las delegaciones de policía”.

El periodismo de nota roja y/o amarillista, elementos  claves: muerte, violencia y sexo

La definición del periodismo de nota roja es compleja, ya que los autores no se ponen de acuerdo en su definición. Pero podría decirse que es aquel que se centra en temas relacionadas con violencia física involucrada con el crimen, accidentes y desastres naturales, con un tratamiento sensacionalista y/o amarillista. El origen del nombre está relacionado a la Inquisición, particularmente la que operaba en el Imperio Español, donde una estampa roja era colocada para la ejecución u otros castigos.

Distintos estudiosos sitúan el nacimiento de la nota roja en México “tras la llegada de los españoles, pues se instalaron los llamados cabildos, los cuales tenían como misión difundir las noticias que el consejo creaba o generaba de lo que ahora es la ciudad de México” (Álvarez, 2002). Sin embargo Octavio Paz ve el transcurso histórico de la nota roja de un modo más poético:

Los Cristos ensangrentados de las iglesias pueblerinas, el humor macabro de ciertos encabezados de los diarios, ‘los velorios’, la costumbre de comer el 2 de noviembre panes y dulces que fingen huesos y calaveras, son hábitos, heredados de los indios y españoles, inseparables de nuestro ser. Nuestro culto a la muerte es culto a la vida, en anhelo de muerte. El gusto por la autodestrucción no se deriva nada más de tendencias masoquistas, sino también de una cierta religiosidad (Paz, 1959)

¿De dónde vienen el periodismo de nota roja?

La nota roja recibió influencias por parte del periodismo amarillista estadounidense, pero debido a su contenido y desarrollo histórico y social, es una tradición periodística originalmente mexicana. A través de los años ha sufrido cambios y adaptaciones en formato. Pero podemos encontrar algunos elementos constantes.

Siempre hay una narración dramatizada de hechos reales, escrita de forma sencilla, pero adornada. Se abunda en describir minuciosamente cada detalle de los hechos, sean estos o no completamente verídicos. Se usan constantemente adjetivos exagerados, un lenguaje popular y hasta sin sentido, así como un discurso que busca literalmente emocionar al lector, producirle sensaciones. De ahí surge la idea del periódico “sensacionalista”. Así lo describe Arqueles Estrada en su artículo publicado en Resistencia Modulada.

La gráfica del periodismo de nota roja y la evolución estética del género

En sus inicios, al no existir la fotografía, los textos de nota roja eran acompañados por una imagen -generalmente un grabado- que daba pie a que el lector hiciera su versión de los hechos usando su propia creatividad para volverla una noticia más entretenida.Un poco más apegada a la ficción que a la realidad. Usar la imaginación era necesario para interpretar la narración. También la representación gráfica que le acompañaba.

Por ejemplo, un fotógrafo de nota roja no busca que su lector se imagine al criminal, o a la relación entre la víctima y el victimario. Trata de reforzar la espectacularidad de un suceso sangriento e impactante. Ya no hay que imaginarse nada ni poner la ilusión del relato antes que los hechos. Lo que importa es conmocionar al lector con fotografías que le estremezcan al observar el horror de la realidad. La nota roja, a pesar de ser periodística, se ha vuelto más una forma de entretenimiento y diversión. A pesar de ser  verídica, sigue cargada de los mismos elementos de escritura: muerte, violencia y sexo.

De los diarios a la pantalla grande (La nota roja en el cine)

El género ha trascendido los diarios. Muchas historias se han reflejado en obras literarias y del cine mexicano. Ejemplo de ello es la obra de Felipe Cazals. El director mexicano, con su trilogía  “Canoa”, “Las Poquianchis” y “El apando, logra capturar el espíritu del género.  Otro director que ha retratado alguna nota roja es Arturo Ripstein.

En esta película, Ripstein cuenta la historia real del asesinato de dos luchadores profesionales: Espectrito Jr. y La Parkita. Los atletas fueron  encontrados muertos en una habitación de hotel en la Ciudad de México. Lo que tiene de especialmente triste  esta historia, es que murieron a manos de un par de prostitutas. “En este viaje por un universo buñueliano y valleinclanesco, además de prostitutas y enanos. Ripstein nos mostrará mendigas, maricas y proxenetas”.

El periodismo como entretenimiento, la frivolidad del género

Hay que insistir: entretener no es lo mismo que ejercer el periodismo. Es entendible la importancia de la audiencia puesto que en definitiva se sostiene por su rentabilidad económica; no obstante, ¿qué están dispuestos a sacrificar los dueños, los accionistas de los medios de comunicación o los propios periodistas?

Aunque el periodismo en algunas ocasiones pueda entretener, no es su cometido y no está entre sus funciones. ¿El entretenimiento puede informar? Es factible; pero, tampoco tiene motivo para hacerlo. Si bien, el periodista tiene la obligación de informar correctamente, el derecho a la información no le pertenece al periodista. Este es un derecho del ciudadano. Así lo apunta Víctor Manuel Pérez.

Lee más sobre este tema y encuentra opiniones al respecto sobre periodismo.

La nota roja en todos los ámbitos de la cultura nacional

Como ya mencionamos, la nota roja es materia prima de novelas, cine, teatro, etc. Sin embargo, también se corre el riesgo de que el crimen, la barbarie, se haga común. Si bien, existen productos culturales de alto valor, también abundan manifestaciones de la cultura popular que podrían ser apologías del delito, como lo son las llamadas narco-series.

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