El racismo, el clasismo, la discriminación y el bullying, son algunos de los elementos que una sociedad, sin importar cuán avanzada sea, ha tenido y tendrá en su historia, son actos que pocos se atreven a confesar, pero que alguna vez han cometido.

El origen de esta problemática en México surge a partir del siglo XVI con el mestizaje, donde los españoles discriminaban a las personas por su color de piel. En la revolución se establecieron políticas de homogeneización racial, pero no se logró nada. En la actualidad este tema continúa, va evolucionando y presentándose de distintas formas, un ejemplo de esto es el bullying.

En México existe varios problemas de bullying entre los adolescentes, tanto dentro como fuera de las escuelas. Uno caso en específico se ha ido generando a lo largo de los últimos dos años y surgió a partir de las redes sociales. Se trata del acoso a las personas que se llaman “Brayan”, “Brandon”, “Kevin”, “Kimberly”, “Britany” y “Nicol”. Los cuales son molestados por el simple hecho de tener nombres provenientes de distintas nacionalidades, en su mayoría, de Estados Unidos. Y esto se debe a que cada día se suben a internet cientos de “memes” donde se pueden apreciar a personajes de tez morena vestidos con ropa de deportiva e indumentaria que los cantantes de reggaetón usan en sus videos. En su mayoría, las imágenes tienen un trasfondo relacionado a la delincuencia, lo que provoca un estereotipo de criminalidad.

Twitter dedicado al meme de "El Brayan"

El problema de todo esto es que los sujetos que aparecen en las fotos siempre
tienen los nombres que ya se han mencionado, lo que puede llegar a causar bullying.

La creación de este tipo de imágenes fueron influenciados por un video subido a la plataforma de Youtube donde se escucha a una adolescente de origen argentino decir “Hola, Brayan, escuchá, te amo, Brayan” y que por la forma de hablar, según comentarios en el mismo video, se asocia a uno de las poblaciones donde los jóvenes seguían la moda “Wachiturra”.

Después surgió un boom de videos que hacen alusión a este estereotipo como se conoce actualmente. El encargado de hacer famoso estos memes es un hombre que sube videos a su canal “Esau Marujoz Oficial”” y personifica desde hace más de un año a “La Britany” y “El Brayan”. Actualmente sus videos acumulan miles de visitas diarias y son compartidos en las redes sociales, por lo que este tipo de “chistes” que esconden un contexto de bullying siguen vigentes.

Brian  Tostado tiene 23 años, nunca había sufrido de acoso por su nombre en ningún momento de su vida sino hasta hace poco más de 1 año.
“Ni en la escuela ni por mi casa me habían hecho bullyin por mi nombre, no es como que me lastimen este tipo de bromas, pues sólo se quedan en las imágenes que me comparten por Facebook y por Whatsapp. En la calle ya no me dicen nada […] tengo muchos amigos, pero soy el único Brian que conocen, por eso me etiquetan mucho en publicaciones”

Tan sólo en la Ciudad de México, “Kevin y “Brayan” son los nombres anglosajones que más se repiten, según el Registro Civil capitalino, pues desde 1990 a septiembre de 2016, se registraron más de 43 mil personas con el nombre de Kevin y más de 22 mil con el de Brayan.  De esta cantidad del 2006 al 2016, 12 mil 861 personas fueron nombradas Kevin y
otras 5 mil 79 llamadas Brayan.

En esta investigación se entrevistaron a 53 personas de entre 10 y 24 años con un nombre anglosajón. De ellas sólo el 16% (9 personas) dijo no haber sufrido de bullying por sus nombres. Por otro lado el 81% (43) dijo haberse sentido molesto u ofendido con las imágenes vistas en internet.

Kimberly Sanchez tiene 24 años y vive en Ecatepec. Afirma que al menos en lo que va del
año, el bullying a causa de su nombre han disminuido considerablemente. “Hace todavía como un año, el Facebook estaba repleto de puros memes que hablaban
sobre “El Brayan” y “la Britany”, pero luego sacaron más nombres, y entre estos estaba el
mio, y pues mis amigas me etiquetaban para todo. Al principio era chistoso, porque yo
también hacia burla, después me empezó a molestar y ya al final pasó un poco de moda y
me dejaron que publicar ese tipo de cosas”

El 56% (30 personas) dijo haber sufrido bullying en la calle a causa de los memes y fue hecho por un miembro de su círculo de amistad. Esto puede alcanzar incluso algún tipo de grado escolar sobre todo en el caso de niños de secundaria y preparatoria. De los entrevistados 24 personas son menores de edad.

Carmen Ordañez Belmont, vive en Azcapotzalco, tiene una hija de 16 años llamada Britani,
estudió en la secundaria No.33. Ella cuenta que tanto a su hija como a su hijo, Jason, les
hicieron mucho bullying en la secundaria, por lo que tuvieron constantes problemas con los
compañeros de su escuela.

“Cuándo Britani iba en primero y segundo de secundaria, no había problemas, pero cuando
pasó a tercero hubo un cambiazo. Sus compañeras me fregaban mucho a mi niña por su
nombre, le dije que no se apurara porque tenía bonito nombre, hasta que una vez descubrí
en dónde estaba el problema. En internet y la televisión vi imágenes que se la pasaban
burlándose de la gente con este tipo de nombres y entendí por qué pasó todo esto. Fui con
el director de la escuela y los prefectos para buscar una solución, pero sólo me dijeron que
les llamarían la atención a los Bullys, que por cierto muchos eran sus amigas. A Jason lo
suspendieron de la escuela por una pelea que tuvo con otro estudiante, me dijeron que había
sido por una burla a su nombre. Hablé con los papás de otro muchacho y me contestaron
que yo tenía la culpa de haberle puesto a mi hijo ese nombre.”

Una explicación enfocado a esto lo reveló un estudio realizado por el investigador John Woggoner, de la Bloomber University of Pennsylvania, el cual declara que el nombre que los padres les dan a sus hijos es parte del contexto cultural donde se desarrolla un individuo, así como su educación y nivel socioeconómico. En este indica que se espera un cierto nivel de comportamiento con el nombre conforme al nombre que se tenga. Sin embargo la sociedad los asocia como personas que viven en las zonas con condiciones económicas menores.

Fany León tiene 23 años, es madre de una bebé de 9 meses, se llama Nicol, y dice que no
se siente preocupada por futuros casos de bullying en las escuela por su nombre.

“Quería elegirle un nombre autentico a mi hija, todos en mi familia tienen puros nombres
comunes, por eso yo quería comenzar una nueva generación de niños que pudieran tener la
oportunidad de que sean nombrados de otra forma. Yo por ejemplo elegí el de Nicol, porque es como un nombre extranjero que pocos tienen, suena bonito y hasta como de prestigio y a parte a pocos les quedan, mi hija tuvo la fortuna de haber nacido blanquita. Además, yo como madre tengo el derecho de ponerle el nombre que yo quiera a mi hija. Dudo mucho que cuando sean grande toda esta moda que se lo traen de los Brayans y Kimberlys siga está estando en el futuro”

Noticias en distintos portales web informaron que la oficialía del Registro Civil de varios estados como Tampico, San Luis Potosí y Nuevo León, aconsejan a los padres de recién nacidos no poner nombres que en un futuro afecte a los menores, es decir que sufra bullying en su círculo social.

Una trabajadora del Registro Civil de la CDMX ubicado en Arcos de Belén No. 19 Cuauhtémoc, quién prefirió no revelar su identidad para proteger su puesto de trabajo, dijo:

“hay muchas personas que vienen a registrar a sus hijos y les ponen nombres extraños, de
algunos que me acuerdo están Atlante, Amadeus, Yuritzia, Paquita, Cheyenne, Bob, Teófilo y
más, nosotros sólo enfocamos en hacer nuestra labor, pero hay algunas ocasiones donde les
sugerimos a los padres no ponerles nombres que pudieran afectar al menor en el futuro, en
ninguna de las ocasiones nos hicieron caso y creo que es porque ya vienen determinados a
fregarles la vida a los niños. Nosotros no podemos prohibirle ponerle a sus hijos como
quieran, pero es importante pensar lo que les vaya a pasar conforme pase el tiempo […] en
cuanto a personas que se llamen Brayan, Nicol o Britany, en realidad se nos hace bastante
común, el patrón de los padres es que son personas morenitas, muchas veces son incluso
madres solteras que deciden ponerle su mismo apellido”

El sociólogo Emiliano Solis dice que “la llegada de estos nombres a nuestro país se debe a la influencia cultural norteamericana, con el paso del tiempo la tecnología ha ido avanzando y con ello se empezó a mostrar con una densa programación de series de televisión y películas, donde sus personajes principales suelen ser bautizados como Brian, como en la película de Rápido y Furioso o como artistas como Britney Spears, que después derivó en Britanny. Y sí ha habido un incremento es por la llegada de más plataformas a los hogares, como Netflix, donde el 90% del contenido es estadounidense y por supuesto, también utiliza nombres populares de esa nacionalidad”.

Pero, realmente ¿quién tiene la culpa de  toda esta situación? La psicóloga Nora Jacoby dijo que” Se trata de un problema social de la cual la mayoría de la gente no está bien informada dado que son pocos los programas abocados a su erradicación, ¿Qué se puede hacer?… A nuestro entender hay que trabajar a través de dos núcleos fundamentales: la familia y las escuelas ofreciendo información, sensibilización y concientización tanto a los padres, alumnos, directores de los establecimientos escolares, maestros, etc. en donde se contemple también la prevención”.

Sin embargo en México sí existen decenas de campañas que se dedican a combatir el bullying, incluso llegan a las caricaturas, como las que muestra CartoonNetwork, con “Basta de bullying” con cortos animados que hace la misma compañía. El Gobierno de la Ciudad de México presentó la campaña “Estas viendo y no ves” donde puso anuncios en el transporte
público y escuelas. Además se reveló que cuatro de cada 10 estudiantes son víctimas de bullying, tres de cada 10 admiten ser la parte agresora y seis de cada 10 han presenciado algún acto de acoso.

La Psicoterapeuta, Gabriela Rangel Rodríguez, afirma que existen campañas y formatos de prevención para evitar que el acoso sea parte de “la cultura escolar” la cual ha afectado a miles de personas en todo el mundo.

La Psicoterapeuta, Gabriela Rangel Rodríguez, afirma que existen campañas y formatos de prevención para evitar que el acoso sea parte de “la cultura escolar” la cual ha afectado a miles de personas en todo el mundo.

Gabriel Rangel agrega que “aunque existan manuales muy buenos para evitar el bullying en México y estén muy bien desarrollados, su difusión no es la adecuada, pues pocas persona son las que conocen este tipo de archivos”

Un ejemplo de esto es la Guía del Taller de Prevención del Acoso Escolar, la cual fue
elaborada por la Secretaría de Seguridad Pública en el 2012. En este se presentan los
artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que hacen válido el
bienestar de los niños, algunos ejemplos son los siguientes:

Artículo 4.- dice que “Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus
necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo
integral “

El artículo 21 afirma que a Seguridad Pública es una función a cargo de la Federación, el
Distrito Federal, los estados y los municipios, que comprende la prevención de los delitos…”
Por otra parte también se pueden ver los artículos de La ley General de la Educación, las
cuales en su artículo 7º Fracciones VI, XV y XVI y sus fines, establece:

  • VI.“Promover el valor de la justicia, de la observancia de la Ley y de la igualdad de los
    individuos ante ésta, propiciar la cultura de la legalidad, de la paz y la no violencia en
    cualquier tipo de sus manifestaciones, así como el conocimiento de los Derechos Humanos y
    el respeto a los mismos;
  • XV. Difundir los derechos y deberes de niños, niñas y adolescentes y las formas de
    protección con que cuentan para ejercitarlos;
  • XVI.- Realizar acciones educativas y preventivas a fin de evitar que se cometan ilícitos en
    contra de menores de dieciocho años de edad o de personas que no tenga la capacidad de
    comprender el significado del hecho o para resistirlo”.

Además contiene conceptos de bullying, tipos de violencia, incluyendo el Ciberbullying, juegos de aprendizaje, gráficos y un cuestionario sobre este tema que se les da a los estudiantes de primaria y secundaria.

Cuando ya es demasiado tarde, los niños tiene que ir al psicólogo con la finalidad de evitar secuelas y traumas. Gabriela Rangel dice que “Han sido muchos los pacientes que han llegado al consultorio por problemas en la escuela, esto puede causar una depresión o ansiedad, que poco a poco se va transformando en baja autoestima y si no se atiende a tiempo, en casos extremos el paciente puede llegar a llegar a suicidarse. Aunque existen muchas factores para que el niño o adolescente haya llegado hasta acá, el tratamiento es muy parecido. Se tiene que hacer sentir seguro de la persona que es y sobre todo, en un caso como este, dejarle en claro que no debe de sentirse culpable por tener un nombre así.

Alfredo de 16 años afirma que desde que pasó a la preparatoria (Cetis 4) hace bullying a  sus compañeros, incluso está en un grupo donde hace bromas a los demás.

“En la secundaria me molestaban mucho por ser gordito, pero cuando pasé a la preparatoria
quise cambiar las cosas y ahora estoy sintiendo lo que los demás me hacían y la verdad no
me he sentido mal de hacerles bromas a los demás, me he hecho popular y respetado con
los de mi clase […] Los memes me ha dado mucho material para bromear, incluso a mis amigos, uno se llama Brian y otro se llama Kevin y cuando veo un meme en Facebook o me lo mandan por WhatsApp, les llego a ser burla, aunque no creo que se haga enojar porque son la banda y se aguantan.

 

Ciberbullying
El Ciberbullying es la forma en que una persona molesta a otra a través de internet, ya sea por medio de las redes sociales o incluso por plataformas como Youtube, los cuales están llenos de usuarios que acosando a otras en la caja de comentarios, principalmente diferencia de ideas.

En México cada vez más gente utiliza nuevas tecnologías digitales y entre ellas se
encuentran los adolescentes. Un estudio realizado en 2014 por el Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI) señala que el 80% de los menores entre 12 y 17 años
afirmaron ser usuarios de internet. Estos adolescentes pueden llegar a ser víctimas del
ciberacoso o incluso pueden llegar a ser victimarios en las redes sociales.

En este reportaje se entrevistó a 10 personas que admitían ser los “Bullyies”. Ocho de ellas
confesaron haber compartido un meme que molesta a personas con nombres anglosajones.
Cuatro afirmaron haberlo hecho por diversión. Otras cuatro lo hacían por algún tipo de
venganza y dos dijeron que no sabían por qué lo hacían.

Algunos ejemplos de esto son las páginas cerradas de Facebook donde se sube contenido que hacen burla a todo tipo de situaciones, en su mayoría son desgracias ajenas. Un ejemplo de esto es la página llamada “Clan LEDI”, “Legión Holk” o “Seguidores de la Grasa (SDLG)” En los cuales miles de personas se involucran para ver todo tipo de contenido y atacar a alguna persona, sector o nacionalidad, entre ellas muchas veces estuvieron los mexicanos, los chilenos, los “godinez” y por supuesto, personas llamadas Kevin, Brandon o Britany.

La psicóloga Luisa Hernández, dice que “Se ha visto que suele ser una la persona que hace bullying y por la naturaleza social de los seres humanos de estar en grupo, las demás personas lo siguen e imitan. Pero también se ha encontrado que usualmente con que una persona rompa esa dinámica de grupo, levanta la voz, las demás personas suelen parar.

No sólo las redes sociales son un foco que concentra memes que denigran a este sector, también están las páginas de internet que se dedican a subir contenido que puede llegar a herir a personas con nombres anglosajones, tal es el caso de las páginas chilenas futubandera.cl, plp.cl y jaidefinichon.com, las cuales tienen un gran alcance a nivel Latinoamericano.

Algunos memes que se pueden ver en la página.

Miles de personas visitan estos sitios con la finalidad de entretenerse con imágenes “graciosa” y memes, entre los cuales llegan a aparecen constantemente las de este caso de estudio. Al ingresar a los comentarios se presentan una serie de ataques hacia este sector hecha por gente con cuentas anónimas, donde se bromea a base de estereotipos, como que todos los que se llaman Brayan o Brandón son asaltantes y las mujeres que se llaman “Nicol” o “Kimberly” son madres solteras.

La psicóloga hermandez afirma que “por otro lado, el hecho de que sea en línea cambia la dinámica. Por ejemplo, el que las personas estén en línea y no tengan a la víctima de frente, puede hacer más sencillo para los demás personas hagan bullying. También el anonimato puede influir, si fuera el caso.”

Según la Encuesta de Percepción de la Violencia en Alumnos de Primaria y Secundaria en la CDMX, realizada por la Administración Federal de los Servicios Educativos, dos de cada 10 alumnos han utilizados sus dispositivos móviles para difundir imágenes comprometedoras de otros compañeros de escuela.

Alberto Hernández tiene 18 años, es estudiante de preparatoria y afirma haber hecho ciberbully en repetidas ocasiones.

“En internet nadie puede saber quién eres, o es muy difícil que te puedan atrapar. Yo tengo muchas cuentas de Twitter donde molesto a varios de mis compañeros con comentarios hirientes, somos varios los que administramos esas cuentas y nos vamos sobre de una personas. Muchas veces me siguen la corriente pero otras veces, cuando tengo más información que los comprometa, me bloquean de inmediato […] siento adrenalina cuando lo hago”

Wendy Narvaez es usuaria de Facebook, Twitter e Instagram, afirma que en “muchas” ocasiones ha molestado a algún compañero o amigo.

“Cuando estoy en Facebook y veo una historia entre mis amigos que me llame la atención, sobre todo algo que tenga que ver con alguna relación fallida, pongo algunas indirectas en mi muro, haciendo burla […]” en cuánto tengo oportunidad de molestar a alguien lo hago, me parece muy divertido, y a fin de cuentas a mí los chavos me protegen en mis redes sociales […] también hay veces que comparto memes, entre ellos el del Brayan o la Britany y todos esos Yo tengo a una compañera de mi escuela que se llama Kimberly, la tengo en mi Facebook, y cuando salen imágenes así las comparto, pero no directamente con ella.

La cuenta de Twitter, BibalaSeptién es un caso polémico donde escriben rumores acerca de alumnos y profesores de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, uno de sus administradores contó que todo surgió ya que había mucha información dando vueltas en la escuela ”Abrimos esta cuenta porque había cierta información delicada que llegaba constantemente a nuestra manos, por lo que empezamos a difundirla […] la mayoría de las veces, tenemos fuentes confiables que nos pasan algunos chismes y los difundimos […] sólo lo hacemos por diversión, no nos enfocamos en nadie en específico, es un todos contra
todos”

¿Cómo detener el Bullying?

El número de personas que le ponen a sus hijos nombres anglosajones sigue en aumento y esto no debería de ser ningún problema. En Nuevo León se tiene registro desde 1953 que al menos 14 mil 702 personas se llaman Kevin, otras 12 mil más; Brayan y otras 1,844; Britany.

Ponerle el nombre a un hijo parece ser una decisión que se debe de tomar con sabiduría. Sin embargo esto no debería suceder. Lo que se necesita es educación desde el hogar en el que se enseñe a los niños a ser tolerantes con otras personas y pueden convivir con respeto. En este caso de investigación, la gente de clases populares que residen en el Valle de México es víctima de un patrón de estigmatización sistemática que refuerza el clasismo y la exclusión de los jóvenes de barrios obreros quienes son conocidos despectivamente como chakas y los catalogan directamente como asaltantes.

Bullying

En México existe una parte histórica en la que nosotros mismo nos hemos llegado a discriminar, hemos impuesto estratos e impedimos de sentirnos orgullosos de nuestras raíces indígenas (que en buena medida preferimos no hacer contacto de ningún tipo con las comunidades indigenas que nos rodean es decir los discriminamos). El trabajo para evitar que deje de haber acoso hacia otras personas por el simple hecho de tener diferencias es un camino difícil y como prueba de ello: Según datos de la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (Enadis) 2010, el primer factor de división de la sociedad
mexicana es la riqueza: 59.5% dice que la riqueza divide “mucho” ; 26.6% piensa que “poco” , y 12.5% señala que “nada”.

Las personas de sectores socioeconómicos medio alto y alto son quienes en mayor porcentaje perciben que la riqueza ocasiona más divisiones. En esta encuesta, aplicada a personas de todos los estratos socioeconómicos, niveles educativos y rangos de edad, en 1,300 localidades y 301 municipios, las y los mexicanas perciben que, en algún momento, no han sido respetados sus derechos por: “no tener dinero” (31.6 %), su “pariencia física” (24.5%), “edad” (24.1%) y “sexo” (23.3%).

Además, 60% de personas piensan que en México existe un trato desigual en razón del tono de piel.

No importa cuántas campañas se hagan, ya que sin una educación en la que se enseñen valores de respeto, no se podría hacer mucho. Las intención por hacer un cambio son buenas, pero lo que se necesita en realidad son cambios culturales y económicos que permita dar un paso a la equidad entre las personas.

Bullying