¿Cuántas formas hay de jugar con los vídeos en línea? Muchísimas, desde el Tebow hasta la nueva forma del Mannequin Challenge en el que “los personajes se paralizan” cuando realizan una acción mientras la cámara hace inmersión en la escena y se acerca a todos los integrantes.

Parece ser que los millenials viven de causar impresión a todo lo que les rodea. La generación que coincidió con los nuevos fenómenos sociales no pueden vivir sin llamar la atención: Las redes sociales nos enseñaron a desnudar nuestra intimidad, nos obliga a destacar aunque sea por aspectos negativos como caídas o vergüenzas tanto ajenas como propias.

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Desde el Harlem Shake que en 2013 asaltó las redes sociales hasta la actualidad, la presencia de estos fenómenos del vídeo son meramente la necesidad de destacar el ocio de lo virtual. Lo que a veces nadie mide son las consecuencias como cuando en el IMSS jugaron al Mannequin Challenge con un paciente o cuando se practicó el planking en lugares como escaleras eléctricas y vías del tren.Hasta recientes tiempos, la popularidad de este tipo de movimientos han sido el fin de creación no sólo de eventos de tipo social sino hasta para recaudar fondos para enfermedades crónicas como el “Ice Bucket Challenge” de los enfermos de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica).

¿Pero qué significa el “Mannequin challenge” como fenómeno social?

Es sencillo: Necesidad de integración. Cuando nosotros formamos parte de una sociedad es vital para nuestra estabilidad emocional sentir que formamos parte fundamental de esa sociedad. Las redes sociales son representaciones máximas de ego: Queremos que los otros sepan qué sentimos, qué pensamos, qué hacemos y qué opinamos de algo ¿Por qué?

Por la mercadotecnia ¿por qué más? Entre más sabemos de ti, mejor podemos crear productos que pueden ser consumidos por ti. Así es el business, hay que jugar con las apariencias de que le importamos a algo o a alguien. Estamos en una sociedad en donde el consumo y apariencia nos obliga a movernos en redes, no es algo que surja por inercia sino que aparece porque nuestra mente nos obliga para no sentirse afectados.

Incluso más allá de la vigilancia de mercardo, debemos recordar que estamos siendo vigilados por agencias de seguridad de diferentes naciones, el exponerse al ojo público es una de las cosas que hoy en día son bien vistas ya que es un beneficio para obtener información confidencial. Algo similar al gran ojo avizor del “Gran Hermano” en la obra de Orwell. Sólo que en lugar del control restringido (que en cierta manera ya se da) es un control de mercado.
611Recuerda que el egocentrismo es el peor enemigo de cada uno de nosotros pero para la red es la mejor amiga.