Hace casi 71 años concluyó la Segunda Guerra Mundial; las películas al respecto permiten dimensionar las implicaciones para quienes la vivimos, pero el que sean tantas permite que películas brillantes queden opacadas en el montón de producciones con temáticas que a simple vista pudieran parecer similares. Tal es el caso del competidor en taquillas de Salvando al Soldado Ryan —primera colaboración del dueto Spielberg-Hanks—, La Delgada Línea Roja de Terrence Malick, de 1998, que quedó como la otra película sobre la Segunda Guerra Mundial

 

La Delgada Línea Roja terrence malick

La Delgada Línea Roja salió en 1998, casi al mismo tiempo que Salvando al Soldado Ryan / Imagen: Cortesía

 

La delgada línea roja, primera producción de Malick después de dos décadas en un exilio de Hollywood auto impuesto, está inspirada en la novela de James Jones con el mismo nombre, que narra el avance de las tropas militares estadounidenses en la Batalla de Guadalcanal en la Segunda Guerra Mundial, mientras que explora las respuestas emocionales de cada soldado a la guerra, como una cuestión individual.

En comparación con su adversaria de género, como Salvando al Soldado Ryan, La Delgada Línea Roja fue nominada a siete premios Oscar. Cuatro de ellos fueron a dar a manos de la obra de Spielberg. En el caso de otros dos, ambas producciones fueron nominadas y perdieron ante un tercer competidor. Sin embargo, ganó el menos popular Oso de Oro en la Berlinale.

Hace poco más de un año, Spielberg explicó en una entrevista que lo que siempre lo ha impulsado “es el ser humano, la historia de un individuo, y no tiene que ser la historia de un superhéroe, sino una historia enfocada en los detalles de un personaje que hace algo extraordinario”. 

“Fue lo que me llevó a hacer una película como Saving Private Ryan, la historia del Capitán John Miller que Tom interpretó, esa fue mi manera de entrar en la Segunda Guerra Mundial”

Steven Spielberg

Aunque la semántica cinematográfica haya compilado las producciones de Terrence Malick y Spielberg dentro del mismo rubro —cine bélico sobre la segunda guerra mundial—, la realidad es que no podrían ser más diferentes.

Según lo explicó en The Atlantic el historiador y profesor de literatura inglesa en la Universidad de Pennsylvania, Paul Fussell: la publicidad optimista distorsionaba la guerra en que estaban inmersos y la convertía en un producto más de Disney.

De una manera caricaturesca y definitivamente no intencional, Capitán América, del mismo Disney, reafirma esta idea con la comparativa de las presentaciones que hace el héroe para recaudar fondos en Estados Unidos y en la zona de guerra.

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Fussell añade que esta visión romántica del conflicto había acabado con la posibilidad de comunicar al resto del mundo la experiencia real de uno de los mayores exterminios en la historia de la humanidad y su conflicto individual. La Delgada Línea Roja surge precisamente  de la necesidad de exteriorizar el mundo interno de los soldados durante la guerra.

No se debe confundir que este filme está inspirado en lugar de basado en la obra de Jones. Es posiblemente uno de los grandes triunfos de Malick, quien trata con indiferencia la trama y a los mismos personajes —Adrien Brody se llevó una gran sorpresa al descubrir en el estreno que a diferencia del libro, su personaje no era el estelar, sino el de James Caveziel, quien interpreta al soldado Witt en la batalla de Guadalcanal.

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El soldado Witt, interpretado por James Caveziel / Foto: Cortesía

Los roles son cortos y nunca se conoce a profundidad a ningún personaje, optando en cambio por una conciencia colectiva, reflexiones individuales que se pierden unas entre otras y que dan esa distancia de la trama que permitiría conocer a cada uno de los soldados. Lo logra con interrupciones a la continuidad de la película en que se escuchan las consideraciones filosóficas que tendrían en mente, fusionando figuras e imágenes mentales de unos con ideas de otros.

Sin embargo, no por compartir ese espacio metafísico se ve una camaradería entre los militares, quienes en cambio desconocen los demonios internos de sus compañeros. Con estos personajes desconectados, Malick reafirma la soledad de cada uno de ellos, la naturaleza de la guerra misma, breves encuentros con desconocidos en que cualquiera, en cualquier momento, puede morir.

Es importante resaltar que cada reflexión que se hace alude a la naturaleza, si la guerra y el conflicto son algo natural, si la maldad y el amor lo son, qué diferencia hace un individuo en el gran esquema de las cosas, con soldados y aves heridos por igual en el conflicto.

R.R. Martin, productor de la serie de televisión Game of Thrones explica que no se puede escribir sobre guerra sin muerte, y si se quiere ser honesto debe afectar a los personajes principales también. William Fulkner lo dijo, “Kill all your darlings”. Esto mantiene el apego a la naturaleza de La Delgada Línea Roja, la muerte le llega a todos. Jared Leto, cuyo personaje es introducido y asesinado en cuestión de segundos, o el personaje central, el soldado Witt, quien muere a manos del enemigo.

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Terrence Malick es casi poético de una forma que Salvando al Soldado Ryan no logra serlo. De acuerdo con Saar Klein , editor de La Delgada Línea Roja, la película “intenta guiar con una filosofía de qué se trata cada escena, lo que con formas poéticas y abstractas se busca”.

Mientras que Spielberg busca una historia épica, más allá de ser la otra película sobre la Segunda Guerra Mundial, lo que hizo Malick le amerita su propio reconocimiento y lugar en la historia del cine, algo más que ser el director de la otra película sobre la Segunda Guerra Mundial en 1998.