La maquila en Juárez volcó a esta ciudad hacia el trabajo. Más de 266 mil trabajadores, hombres y mujeres por igual componen la fuerza laboral de la industria maquiladora, asentada en el Paso del Norte desde 1966.

Sin embargo esta generación de empleos en masa no se reflejó en la creación de infraestructura como guarderías, parques, espacios de recreación o dotación de servicios públicos para las colonias recién creadas que se ubicaron en la periferia y empezaron a poblarse con migrantes del interior del país que llegaron en masa a trabajar en las maquilas. 

La socióloga Catalina Castillo, directora de la Organización Popular Independiente (OPI), asegura que Ciudad Juárez se convirtió en un laboratorio para el desarrollo industrial donde las grandes empresas buscaron “mano de obra barata” como en otros países de Latinoamérica y mientras el gobierno municipal, estatal y federal las recibió con gusto nunca se preocuparon porque a la par de la instalación de la maquila en Juárez se crearan soportes sociales para la comunidad.
“Lo anterior derivó en miles de niñas y niños  creciendo en sus casas en el mejor de los casos al cuidado de sus hermanos mayores, tíos o abuelos y en el peor de los casos en la calle convertidos en presa fácil del crimen organizado”, señaló Castillo.

Línea de tiempo, la industria maquiladora y la insuficiencia de espacios de cuidado para las niñas y los niños / El Mexiqueño

La maquila en Juárez, un paraíso industrial

“Por muchos años, la pobreza de los países latinoamericanos, africanos y asiáticos se vinculó a la falta de empleo productivo. Las doctrinas más acabadas de los teóricos del desarrollo concluían que el gran problema económico de los países atrasados era su incapacidad para aprovechar la fuerza de trabajo disponible”, expresa el economista y académico Manuel Loera de la Rosa.
En Ciudad Juárez toda esta expectativa de crecimiento, cifrada en la generación de empleos industriales que incorporaran al mayor número de personas a la fuerza laboral, se fue cumpliendo mucho más de lo imaginado para quienes a mediados de los años setenta veían en las ocupaciones industriales el remedio para sacar a Juárez de su estancamiento, agrega el académico.

“Gracias a este modelo de industrialización centrado en empresas maquiladoras la ciudad era ya en 1978 el principal polo de atracción nacional de estas inversiones”.

Manuel Loera de la Rosa

Mapa comparativo de las zona industrial y habitacional en Ciudad Juárez / El Mexiqueño

Para 1980 la maquila en Juárez le había dado a la ciudad otro rostro, su fuerza de trabajo femenina siempre alejada de las labores industriales ahora ocupaba más del 75% de estas posiciones en la empresa maquiladora, superior a la de cualquier otra ciudad, señala el economista.
“Entonces las visiones sobre el futuro de esta frontera se dividieron para quienes solo pensaban en el crecimiento y las oportunidades de hacer negocios la situación avanzaba favorablemente; pero había otra visión la de quienes aseguraban que el problema no era solo crecer sino valorar los efectos de una nueva expansión que absorbía de manera tan amplia y extensa a un segmento de la población que jugaba un rol clave en la organización de los hogares, era importante proponer programas de compensación y atención que evitaran daños severos en la estructura familiar”, señala Loera de la Rosa.

Tiene la maquila en Juárez una gran deuda con sus niñas, niños y adolescentes.
Deuda social de la maquila en Juárez/ GIPHY / Google Images

…Sin soportes sociales

La directora de la OPI, organización que desde la década de los setenta demandó la introducción de servicios para la zona poniente de la ciudad donde se asentaron miles de personas que llegaron a trabajar en las maquilas asegura que la creación de soportes sociales para las y los trabajadores de la maquila en Juárez no estuvo presente.
Y como ejemplo de esto menciona que a pesar de que la primera maquila llegó en 1966 fue hasta 10 años después en 1976 que se establece la primer guardería del Instituto Mexicano del Seguro Social y la ubican en la Avenida Paseo Triunfo de la República y Texcoco, muy alejada del poniente donde vivían las familias.
Actualmente hay 14 mil 811 espacios para cuidado infantil entre guarderías del IMSS, ISSSTE, Municipales y privadas, y en contraste hay 140 mil mujeres trabajando en la industria maquiladora (Diagnóstico Integral de Juárez, 2015).

Maquilas Niños Abandono
No hay duda, la maquila en Juárez puso a la ciudad en una posición inmejorable, pero… ¿Qué hay de la infraestructura social? / Cortesía David Peinado

“Es importante considerar que el empleo en la industria maquiladora implica jornadas que oscilan entre 40 y 48 horas que en ocasiones se extienden por 6 días, además las y los trabajadores tardan hasta 2 horas en trasladarse a sus centros de trabajo, en suma permanecen fuera de su casa de 10 a 12 horas”, dice la socióloga.
Estas son las horas que las niñas y niños están solos en sus casas o al cuidado de los hermanos mayores, “los dejamos solos y el resultado fue varias generaciones de niñas, niños y adolescentes en las calles que se convirtieron en víctimas fáciles del crimen organizado”, señala.

“Los dejamos solos y el resultado fue varias generaciones de niñas, niños y adolescentes en las calles que se convirtieron en víctimas fáciles del crimen organizado”.

La gran promesa incumplida

No había duda, en materia de empleo la posición de la ciudad era inmejorable, dice Loera de la Rosa, pero ¿Qué había de los saldos en otros ámbitos? ¿la esperanza de cambiar el rostro de la ciudad, se había cumplido con tantas oportunidades laborales?
¿El fantasma del vicio la delincuencia y el crimen se había desvanecido?
Desgraciadamente la respuesta a estas cuestiones era exactamente opuesta a lo esperado.
La experiencia de la maquila en Juárez nos hablaba de una situación singular en la que, conforme se multiplicaban las oportunidades de trabajo, crecían los índices delictivos y particularmente los más graves como los delitos sexuales y los homicidios, dice el economista.

Repunte Violencia Ciudad Juárez
Infografía sobre el repunte de violencia en Ciudad Juárez durante el 2016 / Animal Político

“La gran promesa de combatir las conductas delictivas con trabajo permanente y formal, dentro de grandes empresas industriales, no se había cumplido en la medida en que estas oportunidades se expandían los índices delictivos graves habían escalado, situándose muy por encima de ciudades europeas o norteamericanas, por ejemplo, las tasas de homicidio medidas para cada 100 mil habitantes, solo en casos excepcionales alcanzan dos dígitos, mientras que en Juárez desde principios de los años 90 siempre ha estado por encima de los 15 homicidios”, expresa. (Situación de los derechos de la mujer en Juárez, México).

Provocó la maquila en Juárez que nos olvidáramos de niñas, niños y adolescentes

Para la directora de OPI este fenómeno se explica solo. “Nos olvidamos de las niñas, niños y adolescentes, no creamos espacios para que tuvieran acceso a un cuidado infantil integral que les garantizara un desarrollo pleno, como resultado de esto en la época más difícil de la lucha contra el narcotráfico del sexenio de Felipe Calderón, fueron secuestrados por el crimen organizado que los utilizó de distintas formas, tanto como consumidores, distribuidores hasta sicarios a un muy bajo costo”, señala.
“Las familias se fragmentaron, el exceso de trabajo de sus integrantes les explotó como una granada en las manos, la violencia al interior de los hogares y fuera de ellos cobró la factura a esta comunidad que tenía muchas oportunidades de trabajo pero nulas oportunidades de desarrollo social”, expresa.
El economista, señala que generalmente el crimen se asocia a la marginación, “pero cuál marginación si las familias tienen empleos formales que les ofrecen seguridad social y trabajan para las empresas más importantes del mundo, lo que ocurre es que existe una sobrecarga laboral, en empleos formales pero con salarios que no alcanzan ni para cubrir las necesidades básicas”, expresa.
A esto se agrega que los integrantes de la familia responsables del cuidado y formación de las nuevas generaciones no encuentran apoyo en el estado, lo que ha provocado graves problemas de desintegración que generan un clima social vulnerable a la generación y reproducción de patrones y conductas delictivas, concluye.

Maquila Niñas Abandono
Nos olvidamos de las niñas, niños y adolescentes, no creamos espacios para que tuvieran un desarrollo pleno / Cortesía David Peinado