Desde hace algunos años somos testigos de una invasión de las barbas en la Ciudad de México y  las metrópolis de todo el mundo. Algunas personas se preguntan por qué el gusto de portarla y cuidarla ha vuelto a estar tan de moda, ya que si bien el vello facial históricamente ha sido una muestra de poder, fortaleza y masculinidad; ahora tiene varios significados que no necesariamente se relacionan con parecer un macho alfa o dar una imagen más ruda ya que hay quienes (argumentan) se dejan de afeitar porque les irrita la piel, mientras que otros lo hacen para mejorar su aspecto físico.

Y es que en realidad todos elegimos nuestro estilo con una intencionalidad específica para exteriorizar el como nos sentimos por dentro, lo que nos gusta y a lo que somos afines. Queremos decirle al mundo quienes somos sin necesidad de expresar una palabra, en ocasiones buscamos encajar en algún grupo social, tribu urbana o clase social. Tomamos la decisión de cómo nos queremos ver ante los demás para ser aceptados y nos transformamos en lo que queremos ser ya que como decía Eugene Ionesco en su obra El Rinoceronte: o perteneces a la sociedad o te marginan.

A pesar de que la barba se ponga de moda no todos la pueden tener porque nos les crece de la misma forma, según estudios científicos esto se debe a que el vello facial está desarrollado como una señal evolutiva para marcar los niveles de testosterona que los hombres producen en distintas cantidades, además de que sus folículos capilares son estimulados por la hormona dihidro testosterona que estimulan el crecimiento del vello facial en las comisuras.

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La invasión de las barbas/ Imagen: Crónica Veracruz

La barba a través de la historia

Esta no es la primera vez que existe una invasión de las barbas en el mundo, sino que esta ha acompañado a los hombres a través de la historia como una corriente que ha ido y venido desde la antigüedad cuando entre más abundante era se interpretaba más como un signo de respeto o demostraba la pertenencia a una clase social específica. El emperador español de Roma, Adriano (76 d.C.- 138 d.C) se la dejó crecer por estética personal para ocultar las cicatrices de su rostro. En aquel tiempo la barba era portada como un signo sabiduría y masculinidad, como un mérito añadido en determinados círculos intelectuales.

En 1490 la única faraona del Antiguo Egipto, Hatshepsut, fue representada con la barba cilíndrica ritual que indicaba su estatus y cargo político. El honor de los hebreos residía en su vello facial, así que en gesto de reconocimiento la acariciaban con la mano derecha, y también la besaban, lo que se consideraba como un acto de gran consideración y respeto que solo se les permitía a los amigos más íntimos de la persona.

Faraona egipcia Hatshepsut/imagen: National Biographic
Faraona egipcia Hatshepsut/imagen: National Biographic

En la época victoriana el cuero cabelludo demostraba el estatus social al que los hombres pertenecían por el cuidado que le podían a los perfilados y detalles de la barba y el cabello, es por esto que en esta época surgen las barberías que se especializaban en perfilar y detallar de forma artesanal la barba, el bigote y el cabello. Fue en esta etapa donde se impuso una forma determinada de tratar el vello facial para encontrar el equilibrio áureo del rostro.

También abundaron poetas  aferrados a la tradición que hicieron mofa de dicho hábito, teniéndolo por afeminado y debilitante. Solo a los esclavos les estaba prohibido el afeitado bajo la aplicación de severas penas con lo que hubo un tiempo en Roma en el que lucir las barbas era sinónimo de servidumbre. En cualquier caso el rasurado de las barbas no era completo debido a las limitaciones en los instrumentos que se utilizaban para tal cometido. Es evidente que en esa época no existían las barberías por lo que se tenía que recurrir a instrumentos y técnicas increíbles para cortarlo. Los romanos, desde los 20 a los 49 años, se afeitaban interponiendo un peine entre la piel y las tijeras, lo que no permitía un rasurado completo.

En la época victoriana ciertas barbas o patillas eran la insignia de un caballero, es decir, de alguien que cuida los detalles y que tiene una ética, educación y principios que exterioriza en su imagen, siendo la carta de presentación social que muestra a los demás. En las barberías los cabellos eran tratados con distintos tipos de ceras y aceites para mantener las formas de la barba y el bigote.

Navaja de afeitar/ imágen: la casamundo
Navaja de afeitar/ Imagen: La Casa Mundo

El emperador Juliano (conocido por el sobrenombre de El Apostata) se dejo crecer la barba de forma abundante y terminada en punta. La llevaba con tal convicción que no dudaba en acudir al raciocinio mas audaz para justificar su uso, lo que viniendo de un hombre que podía ejercer el poder más absoluto, nos puede dar una idea de su temperamento.Clemente de Alejandría, uno de los Padres de la Iglesia, consideraba inadecuado afeitarse para aparentar belleza porque decía que “el verdadero distintivo del hombre es la barba, su signo mayúsculo de virilidad” y que sólo a los esclavos se les depilaba todo el cuerpo para deshonrarlos como personas.

En la antigüedad los patricios las impregnaban con perfumes y polvos de oro, utilizando como modelo la barba dorada del Emperador Calígula, que al parecer, era postiza.  Séneca habla incluso de los que se la pintan con el fin de darle un aspecto más rudo. Ahora hay quienes ponen verduras, flores y brillantina en sus barbas. Lejos quedaron aquellos tiempos en los que la dignidad del patriciado romano se media por la longitud de las barbas. Aunque aún hay quienes odian todas estas expresiones de la moda en la barba y que pueden considerarse Misopogones algo así como el que odia al hombre de la barba. En él opone la actitud varonil de un barbudo ante la decadencia y molicie de aquella ciudad imberbe que está convirtiendo la barba en una simple moda pasajera.

La democratización en la invasión de las barbas hipster

Prilenials/Imagen: Partido Revolucionario Institucional (PRI)
Priennials/Imagen: Partido Revolucionario Institucional (PRI)

La invasión de las barbas hipster salió de las grandes ciudades de América del Norte como Nueva York y poco tiempo después este estilo fue adoptado en las grandes urbes alrededor del mundo como en México donde se utilizan los dos estilos clásicos de la barba hipster, por un lado el estilo urbano que son las estilo victoriano que llevaban los caballeros y por el otro el estilo rural, que crece naturalmente y sin cuidados este tipo es perfecto para artistas, liberales y hombres que no les importen las apariencias.

Karl Marx y John Estuardo Mill llamaron a la globalización del capitalismo “Cosmopolita”, esta noción Kantiana de la palabra por lo general era utilizada en los argumentos que apoyaron a los Tratados de Libre Comercio cuando no había mucha tolerancia multicultural y la ciudadanía mundial utilizaba, como ahora, términos peyorativos o etiquetas para dividir todo incluyendo las épocas de la historia como el capitalismo y la era colonial con un herencia y arraigo de todos los pueblos conquistados.

El porque político del regreso de las barbas se da como el de los tatuajes por la fijación de adornarse el cuerpo como las personas que reconocemos como parte de nuestra clase social que son determinados por su educación y dinero. Fue así como las clases marginadas y los revolucionarios volvieron a ver uno más de sus símbolos expropiado por las élites dominantes que convirtieron el uso de la barba en una moda.

Alun Wthey, un historiador y médico, vio la barba como una expresión ” de la masculinidad bajo la amenaza ” dado ” el género que cambia, fronteras sexuales y emocionales, y las presiones de la vida moderna “. Con referencia al período Victoriano Robert Pellegrini, un psicólogo estadounidense que estudió tendencias de barbas Victorianas argumentó que, “la barba masculina comunica una imagen heroica del pionero independiente, robusto, e inventivo, listo, dispuesto y capaz de hacer cosas de hombres “.

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¿Para Coline Covington, un psicoanalista, ” la tendencia de las barbas hipster realmente levanta preguntas sobre lo que pasa con los hombres en nuestra cultura “- y por qué esta aserción repentina de masculinidad? La respuesta a su pregunta  según  la página Zero Antropology es: la guerra del medio oriente, la recesión mundial y la amenaza a la posición de los hombres poderosos.

“Un escritor de la revista GQ produjo un gráfico interesante de tendencias de barba que definitivamente muestra dos puntos claros alrededor del período Victoriano y el presente, en particular en Europa y Norteamérica (el azul, rojo, y líneas en común en el gráfico). Los Nuevos Victorianos no solo se parecen a los viejos, en un aspecto si no que la masculinidad, individualidad, libertad, y la caballerosidad, llega también a su fin con los objetos de preocupación humanitaria como una doncella en angustia”.

Gráfico
Imagen: Zero Antropology

La figura de la doncella en peligro, de la mujer débil y desvalida que pide ser salvada, ha sido modificada a través de la historia por el feminismo burgués occidental y la política de los Estados Unidos sobre identidad sexual como la de el uso de las barbas ha sido explotada para ser un instrumento útil en el imperialismo posmoderno que se vende como un removedor de manchas para la conciencia moral del mundo y en la que se hace especial hincapié en el año actual del hablante y el escritor, como si el punto más alto de la evolución humana hubiera sido alcanzado en esta época, una fecha que puede usarse como punto de referencia progresista para juzgar el estado del mundo y para decidir lo que es o no aceptable.

En la actualidad, la barba se han democratizado, popularizado y hasta destrozado para cambiar y tal vez hasta homogeneizarse entre la multitud perdiendo su aparente valor primitivo. Las barbas de los hombres han jugado un papel históricamente relevante a lo largo del tiempo en la religión, en la cultura y en la sociedad. Por lo que pasamos de la antigua Mesopotamía a la época actual donde reinan los hípsters para comprender un poco este fenómeno social. de la invasión de las barbas. Por último te recordamos que el tipo de barba que puedes llevar debe adaptarse a tu tipo de vello facial.

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