La salida del primer tráiler de la adaptación norteamericana del anime Ghost in the Shell trajo de nuevo a la mesa la discusión del racismo en Hollywood. La cinta dirigida por Rupert Sanders (Blanca Nieves y el Cazador) y que tiene como protagonista a Scarlett Johansson, se enfrentó desde su anuncio a múltiples críticas de actores asiático-americanos, de periodistas asiáticos y de fans del manga de Masamune Shirow publicado en 1989.

La película basada en la historia de ciencia ficción de la detective Motoko Kusanagi, “La Mayor”, representa el más reciente ejemplo de whitewashing en Hollywood. El término, que poco a poco va tomando popularidad en las discusiones de racismo en la industria americana, explica esa tendencia de otorgarles papeles de otras etnias a actores de piel blanca.

El tan sonado Oscar So White, en la última entrega de los Premios de la Academia, movimientos de acción como Black Lives Matter y la victoria de Donald Trump en las elecciones de hace unos días, hablan de la situación de las minorías en los Estados Unidos. Hollywood, como la industria de su país y el gran líder de la taquilla internacional, no es la excepción.

El filme también es protagonizado por el actor danés Pilou Asbaek (Juego de Tronos), mientras que el estadounidense Michael Pitt interpreta al villano. Datos que bien pueden explicar porque en las películas hollywoodenses de alto presupuesto sólo en el 4.4 por ciento de los casos se contó con personajes asiáticos.

Pero las críticas no sólo han sido negativas. Para Sam Yoshiba, el director de Kodansha, la compañía que publicó Ghost In the Shell por primera vez, declaró que el equipo nunca pensó en una actriz japonesa y que Scarlett Johansson “tiene ese sentimiento cyberpunk”. Antes de Johansson, la favorita para el papel era Margot Robbie, que se retiró por compromisos con la cinta Suicide Squad.

Película anime Ghost in the Shell 1995
La primera adaptación cinematográfica de Ghost in the Shell se estrenó en 1995, bajo la dirección de Mamoru Oshii. En 2004 se realizó la secuela Ghost in the Shell: Innocence.

En una serie de tweets, el autor del cómic Runlovekill, Jon Tsuei, explica porque se trata de un relato nipón y por ello la importancia de la presencia de actores japoneses.

“Todo lo novedoso en esa era vino de Japón. Autos, videojuegos, walkmans, todo eso. Japón puso el estándar. Este es un país que pasó de estar preparado para conquistar el pacifico a ser desarmado a la fuerza. Ellos pusieron sus recursos en su economía. Como un país que estaba incapaz de defenderse, pero que era el líder en tecnología, creo una relación única con la tecnología. Ghost in the Shell toca todos estos temas. Es inherentemente una historia japonesa, no una universal.”

No sólo es Ghost in the Shell 

George Taikei crítica a Hollywood.
El veterano de Star Trek, George Takei, calificó al casting de Dr. Stange, de “insultante”.

Otro ejemplo del ‘blanqueamiento’ de Hollywood se dio en la última cinta de Marvel. Cuando la empresa presentó a Tilda Swinton como la elegida para interpretar a ‘El Anciano’, un personaje asiático, en Dr. Strange, el actor George Takei, conocido por su papel de Hikaru Sulu en Star Treck, expresó en su cuenta de Facebook, la dimensión de este tipo de decisiones:

“Estamos hablando de la exclusión sistemática, de la falta de oportunidad, y la visibilidad de un segmento completo de nuestra sociedad, porque Hollywood tiene miedo de tomar riesgos con actores étnicos. En su lugar, somos (…) chistes (como la transmisión del Oscar lo demostró) o sólo somos elegidos en ciertos papeles que continúan marginalizándonos y que envían señales a la sociedad de que no somos hombres y mujeres protagónicos. Tengo un problema real con eso, y soy la feliz excepción de todo esto. Pero lo siento por mis compañeros asiático-americanos que no pueden encontrar trabajo porque el pequeño trabajo que hay se ‘blanquea’ para que otros lo puedan hacer.”

Lo expuesto por Takei parece confirmarse, pues de acuerdo al sitio ScreenCrush, existió una propuesta del estudio de la película de Johansson para modificar digitalmente a la actriz neoyorquina y así hacerla parecer “más asiática”. Rápidamente Paramount declaró que el test digital se realizó en una escena donde un actor se encontraba de fondo, pero que en Scarlett no se realizó ninguna modificación.

Al parecer en Hollywood es preferible gastar dinero en arreglar los rasgos de una actriz caucásica, que contratar a una asiática. ¿Hollywood es racista? ¿Qué hay sobre las críticas a Michael B. Jordan cuando fue seleccionado para el papel de La Antorcha Humana en Los cuatro fantásticos? También los señalamientos a Zendaya, cuando se creyó que sería la nueva Mary Jane en Spider-Man: Homecoming, para después aclararse que su personaje no era el de la renombrada pelirroja, y ni siquiera el de un interés amoroso de Peter Parker.

La pregunta sería: ¿por qué sí hay señalamientos a los actores de color al aceptar un personaje de piel blanca, pero cuando sucede al revés, se trata de simple corrección política? Si se trata de responsabilizar a los actores, ¿qué acaso Johansson, la segunda actriz mejor pagada del 2015, con un ingreso de 35,5 millones de dólares, no puede decir que no?

Scarlett Johansson callada ante los asiáticos-americanos.
Se realizó una petición para retirar a la también protagonista de Los Vengadores: “DreamWorks podría usar este film para ayudar a proveer de oportunidades a los actores asiático-americanos en un mercado con muy pocas oportunidades.”

Orientalismo: ¿Hollywood es racista?

El cine, como un medio de difusión de ideas, también sirve para la reproducción de estereotipos, imágenes negativas e interpretaciones banales de sectores ajenos o rechazados por la visión occidental, que es la que lidera la taquilla mundial.

En el ensayoEl problema histórico de Hollywood con los asiáticos’, Jessica Lachenal,  explica cómo la segregación de estos actores tiene una explicación en el orientalismo:

“El orientalismo, en su núcleo, era una justificación para el imperialismo, pintando las culturas orientales como poco desarrolladas y de alguna manera ‘menos que’ la cultura occidental. Así, se convirtió en el deber del Occidente ‘culturalmente avanzado’, mantener sus colonias en otros países; se justificaron en su ocupación y dominación sobre otros países.”

Hoy, Hollywood sigue mostrando su supremacía. El no seleccionar a los actores asiáticos (problema de todas las minorías en Estados Unidos) vas más allá de la imagen en el póster o las millones de visitas al tráiler en Youtube. Se trata de mostrar que existe un poder hecho y diseñado para los hombres y mujeres blancos. La dominación, quizá ya no con la presencia militar en territorio ajeno, pero sí en las historias  y en las maneras de concebir el cine. El mundo es diverso, la cultura es diversa, el cine debería reflejar eso.

Les tengo terribles noticias: Hollywood es racista.