Las fotomultas, desde su inclusión en el nuevo Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México, son un tema central en el acontecer vial de la capital.

¿Qué son? Son una estrategia gubernamental, concesionada, para la detección de infracciones viales, a través de cámaras que recopilan videos, fotografías y datos de los automóviles infractores.

“Las cámaras captan la infracción y con esas evidencias se elabora un comparendo digital que es verificado y firmado por un funcionario de tránsito, para que posteriormente se envíe junto con las evidencias fotográficas al sistema digital, para que el propietario pueda comprobar su estado, en la página ssp.cdmx.gob.mx”, se especifica en el sitio web de la Secretaría de Transporte y Movilidad (Semovi), institución que se encargó desde el concurso de concesión para la implementación de las cámaras y aparatos necesarios en el sistema de fotoinfracciones, a la recaudación de los datos y estadísticas que su aplicación arroja y a aplicar la infracción legítimamente.

Los usuarios mexicanos pagan día con día fotomultas, pero las quejas sobre el irregular servicio y la falta de información al respecto han llevado a cientos de  automovilistas a recurrir al ámbito legal (amparos) para evitar dichas sanciones, sobre todo en el Estado de México y la capital.

El Dr. José Óscar Valdés creó un movimiento contra las fotomultas en la Ciudad de México.
El Dr. Valdés creó una página para promover el amparo contra fotomultas

 

Existe una empresa encargada (bajo concesión) de instalar, activar y ofrecer mantenimiento a los radares que disparan sus cámaras para proceder a la infracción de las fotomultas: AutoTraffic es la responsable del servicio en la mayoría de las entidades del país en los que las fotoinfracciones ya son una realidad, entre ellas la Ciudad de México y Jalisco.

 

 

El 6 de marzo del 2017, el Juez Octavo de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México, Fernando Silva García, declaró inconstitucionales los artículos 9, 60, 61, 62 y 64 del Reglamento de Tránsito de la capital, mismos que tratan del proceso para aplicación de las fotomultas.

El columnista de Milenio Diario, Gabriel Torres Espinoza, considera que las atribuciones otorgadas a un ente privado como AutoTraffic violan el artículo 16 constitucional (“…nadie podrá ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, solamente a través de una autoridad competente”) así como el 21 constitucional (“competencia de la autoridad administrativa para la aplicación de sanciones por infracciones a los reglamentos gubernativos y policía, consistentes en multa…”).

Además, según el propio Torres Espinoza y a falta de la respuesta de transparencia, en la que se solicitó una copia simple de los contratos vigentes con las empresas encargadas de las fotomultas en la capital; las ganancias de AutoTraffic ascienden al 40% del total a pagar por cada fotomulta, misma  que “pronto tendrá que ser restablecida, pues los ciudadanos están hartos y recurren a los juicios para evitar las multas fotográficas”.

 

SE APAGAN ANTE LOS JUICIOS

El Gobierno capitalino pierde la gran mayoría de los juicios sobre fotomultas.

Según una investigación de Animal Político, sólo en 56 de las casi 14 mil infracciones impugnadas por los mexicanos en los últimos años se revalidó la sanción aplicada. Estos juicios se duplicaron en los últimos semestres, y el 97% de los casos se resuelve en favor del automovilista.

        

En agosto de 2016 comenzó a funcionar el Sistema Integral de Fotomultas en la Ciudad de México, con la misión de sancionar un catálogo de por lo menos ocho violaciones al reglamento, entre ellas: dar vueltas en zonas prohibidas, cruzar con la luz roja del semáforo, invadir pasos peatonales o carriles exclusivos del transporte público, etcétera.

Para ello, el gobierno capitalino contrató a la empresa AutoTraffic, que instaló más de 70 equipos viales, los cuales se sumaron a otros ya instalados que también tomaban fotos de los vehículos, pero únicamente se ocupaban de casos en los que se involucraba el exceso de velocidad. Con la entrada en funcionamiento del sistema de fotomultas actual, los juicios ciudadanos para esquivar tales sanciones crecieron exponencialmente.

“En 2012, se reportaron dos mil 476 juicios de nulidad. Para los dos años siguientes la cifra bajó hasta mil 852 juicios, pero durante los últimos cinco meses de 2015, cuando ya operó el nuevo sistema de fotomultas, hubo un repunte y se presentaron dos mil 382 juicios en el Tribunal. El 2016 cerró con cinco mil 223 procesos iniciados por inconformidad de los conductores, lo que representa un incremento de casi 120% en comparación con 2015”, se lee en la nota publicada por Animal Político durante abril del presente año.

En lo que respecta al 2017, datos oficiales del primer bimestre establecen que ya se han presentado 994 juicios de nulidad, una cifra que, de seguir constante en los meses venideros, superará a la registrada, y previamente mencionada, del 2016. Es claro que la ciudadanía ha encontrado la forma de driblar las fotomultas, y al respecto, el experto en movilidad Julio César Hernández Muñoz, asegura que “los juicios seguirán, las lagunas y huecos legales podrían salir más baratos para las personas que pagar las propias fotomultas”. Para Hernández Muñoz, urbanista y experto en movilidad con residencia en la Ciudad de México, las fotomultas son una técnica que bien podría funcionar en pro de la ciudadanía, pero los la “calidad deplorable del servicio más los huecos legales hacen de su aplicación un caos”.

La aplicación del sistema de fotomultas, antes de ser un método para la seguridad y mejora vial de la ciudad, fue pensada como un negocio, o por lo menos eso asegura Hernández Muñoz: “Desde su anunciación carecía de equilibrio. Un factor que yo remarco es que se implementan desde antes de que se bajaran los límites de velocidad en la Ciudad, es decir, su aplicación anterior sirvió para normalizar a la sociedad, acostumbrar al conductor y transeúnte a la convivencia con estas multas fotográficas y, una vez que se sentían cómodos, aplicaron las nuevas reglas y límites en las calles para así potenciar las multas y, claro está, ganar más dinero. Veo un negocio antes que bienestar social”.

COMBATEN LAS FOTOMULTAS

Desde el Congreso de la Unión, senadores también se han mostrado en contra de las fotomultas, y es que para algunos es un tema “de mera recaudación, que no piensa en los mexicanos”.

En entrevista, el senador Mario Delgado Carrillo, uno de los más activos en contra de las fotoinfracciones, aseguró que “todo ese tema es un escándalo político”. Sin poder comprobar problemas de intereses o nexos viciados entre la empresa AutoTraffic y el gobierno de la capital o alguno de los estados en los que opera, Delgado Carrillo remarca estar en búsqueda de ese vínculo que le permita proceder legalmente contra la empresa.

De lo que sí está seguro, es del carácter recaudatorio que las fotomultas protagonizan: “En 2016 se recaudaron más de 200 millones de pesos, de los cuales la empresa que administra y opera esos sistemas se va a llevar más de 120 millones… Todo esto es un escándalo”.

 

GANANCIAS SÍ, FOTOMULTAS QUIÉN SABE

Para conocer el número de fotomultas y las ganancias que se han recibido por las mismas, desde finales del 2015 a la fecha, se realizaron diversos cuestionamientos (también para corroborar lo que el senador Delgado compartió) tanto a la Setravi como a la Secretaría de Seguridad Pública (por turnado), así como a la Secretaría de Finanzas.

Los resultados son otra prueba de la mala aplicación y pésima organización que desde adentro existe. A pesar de las estadísticas y números recopilados tanto por el experto en movilidad y el senador entrevistados para este trabajo, la respuesta a la solicitud (con número de folio 0109000153417), cuyo cuestionamiento era el número de fotomultas aplicadas desde finales del 2015 a la fecha, asegura que “no existen los datos solicitados”. Eso cuando se trata del número de infracciones levantadas, pero si hablamos de dinero recibido por las mismas, en la Secretaría de Finanzas tienen claros los montos recibidos gracias a los flashes que, constantemente y sin importar horarios, iluminan las calles capitalinas. Según la citada dependencia, en 2015 se recopilaron 629.2 millones de pesos por “aprovechamiento de multas de tránsito”, todo esto con fuente en la Cuenta Pública.

 

Respecto al 2016, la cantidad recibida fue de 1180.5 millones de pesos, un aumento de casi el 100% con respecto al año anterior, lo cual fortalece la idea de que, una vez acostumbrada la ciudadanía a convivir con las fotomultas, el cambio en los límites de velocidad y algunos otros aspectos en el ámbito de la movilidad en la Ciudad de México llevó a las fotoinfracciones a su auge.

 

FOTOMULTAS Y SU IMPACTO DE CALIDAD

Entre los escombros que esta investigación destapó, el único dato positivo recabado es la disminución de muertes por accidentes viales desde que el nuevo Reglamento de Tránsito rige el asfalto del Valle de México, especialmente con la aplicación de las fotomultas.

Así es, de acuerdo con cifras oficiales, presentadas en marzo del 2017 por el titular de la Seguridad Pública, Hiram Almeida, durante el primer año del nuevo Reglamento de Tránsito -lo cual empata con la implementación de las fotomultas en distintas infracciones, y no sólo en límites de velocidad- se redujeron en un 16% las muertes ocasionadas por accidentes viales en la CDMX.