La muerte de Fidel Castro ha dejado un vacío histórico no sólo en Cuba sino en América Latina como tal. Más allá de los favoritismos, de los juicios tipo blanco y negro que se hagan sobre lo hecho por Fidel, fue una de las figuras más importantes de la Historia que surgieron en el continente americano.

Las acciones de Castro influyeron en todo el mundo: desde los estadounidenses, que encontraron en las acciones de Fidel una oposición peligrosa por su cercanía, pero a gusto (fijémonos en lo mucho que extrañan “la amenaza comunista”) y por otro lado, la juventud de los países que hoy en día son fuertemente afectados por las decisiones políticas de Estados Unidos y que pertenecieron a los contextos de las brutales dictaduras militares que asolaron nuestro continente.

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Foto Cortesía: Javier Galeano/Agencia AP

Para Eric Hobsbawm, historiador del siglo XX, el término “siglo” derivaba en actos que servían para transformar el status quo más que en el conteo lineal de 100 años, hechos como la Primera Guerra Mundial (que dio fin, según Hobsbawm, al “largo siglo XIX”) Fidel Castro y el Movimiento 26 de julio (M-26-7) fueron la primera guerrilla en América Latina en poder derribar a un gobierno establecido, el de Fulgencio Batista, dictador que tenía buenos términos con los estadounidenses y que terminó huyendo poco antes de la victoria por parte de las tropas rebeldes.

Poco después Castro inició negociaciones en búsqueda de apoyos con las dos superpotencias de la época: Estados Unidos y la Unión Soviética, para garantizar la permanencia de los cambios de la revolución. Al ponerse del lado de los soviéticos, los estadounidenses bloquearon los pactos económicos que tenían con la isla, lo cual originó que gran parte del mundo no quisiera comerciar con ellos para evitar represalias de Estados Unidos.

Con Fidel, siempre se toma una postura

Más allá de lo surgido después, es inevitable decir que los compañeros de Castro fueron hombres y mujeres que también transformaron la Historia. El más sonado y famoso, por supuesto: Ernesto “Che” Guevara, quien moriría al intentar llevar un movimiento armado similar al de Castro pero en Bolivia para de ahí extenderlo a todo el continente.

No hay que olvidar la “Operación Carlota” en las independencias de los países africanos. Angola y Sudáfrica encontraron con Fidel un apoyo constante en su lucha contra los países colonialistas que los dominaban (específicamente Portugal e Inglaterra) y apoyaron a los oprimidos por el apartheid. De ahí surgiría la amistad con Nelson Mandela y la transformación de Castro en un mito en los países del continente africano.

Por supuesto hay que mencionar los Comités de Defensa Revolucionaria (CDR) creados por Fidel con la idea de unir a la población y proteger la autonomía de la ciudadanía. La preparación constante para maniobras de supervivencia y protección para contrarrestar un ataque sobre la isla y a su vez generar un acercamiento y familiaridad entre los ciudadanos y haciendo que el trabajo social se vuelva sistemático y responsable y de paso evitar que la CIA infiltrara a sus espías en la población.

Pero Fidel también reprimió y exilió a muchos cubanos que no estaban de acuerdo con el punto de vista oficialista del Partido Comunista Cubano. Según Humans Right Watch, las libertades individuales que hay en Cuba están a años de distancia de países como Estados Unidos, Suiza y los Países Bajos.

Muy querido… y muy odiado

¿Quienes fueron sus principales antagonistas? El gobierno norteamericano, por supuesto. Los exiliados que mantuvieron la idea de que con la renuncia del régimen y la “apertura democrática” de la isla, las presiones cederían y Estados Unidos ayudaría a implementar la democracia.

Por otro lado, los países latinoamericanos en donde la izquierda ha ganado (Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua y en su momento Argentina y Brasil), argumentaban que la unidad latinoamericana declarada por Castro era la única manera de defenderse de los abusos del gobierno norteamericano contra los otros países del continente.

Hasta para los amantes de los números, Fidel representa algo: La persona con mayor cantidad de asesinatos infructuosos en su contra (608), el dictador-dirigente que mayor cantidad de tiempo ha estado al frente de una nación (49 años); el único que, durante su mandato, logró erradicar el analfabetismo en un 99 por ciento en su país y ostentó por mucho tiempo el récord Guiness al discurso más largo pronunciado en la ONU (Organización de las Naciones Unidas) que duró aproximadamente cuatro horas y veintinueve minutos.

Podemos añadir que siempre hay una postura con el nombre Castro. Ya sea a favor o en contra, lo mejor sería ver sus acciones como habría que ver la de todos: Bueno y malo es relativo, impreciso. Fidel fue simplemente  un ser  humano.

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El siglo XX ha muerto. ¿Qué haremos después?