Lo prometido es deuda. Hoy aparece #ATodaMadre: periodistas y progenitoras, el primer libro electrónico de El Mexiqueño con la recopilación de las crónicas que durante el mes de mayo del 2016 relataron en primera persona todos los ángulos de la maternidad. Puedes leerlo y descargarlo desde este enlace de Issuu:

El ebook también está disponible en Scribd:

#ATodaMadre en Scribd

Dale clic a la imagen para descargar el libro en Scribd

#ATodaMadre: el prólogo

Desde las páginas de El Mexiqueño, alegres por el nacimiento de nuestro primer artefacto editorial, publicamos el prólogo que se escribió para este libro electrónico. A la espera que este entremés les abra el apetito por la lectura y descarguen sin freno nuestro pdf:

Los periodistas no tenemos madre, dicen los albureros, y no se equivocan del todo: nada ni nadie nos detiene cuando buscamos una historia, una exclusiva o un misterioso hilo que nos lleve a develar algo que el poder quiere ocultar.  Cierto es que este tópico del periodista en busca de la verdad es un viejo aforismo que se adapta relativamente mal en países como México donde seguir la pista de la corrupción, el crimen organizado u otras indecentes colusiones puede llevarte a la muerte o al exilio.

Cuando suceden cosas como estas –y por desgracia son regla- la sociedad civil se cimbra con la indefensión de los periodistas pero los que en verdad sufren la indefensión son sus familiares directos: sus parejas, sus hermanos y sus padres. ¿Y para qué esta introducción tan depresiva? Porque los periodistas si tenemos madre. Y en El Mexiqueño creemos que el periodismo narrativo, multimedia y mutante del siglo XXI puede y debe romper las barreras artificiales entre lo público y lo privado que parecían –aunque nunca fue del todo verdad- regla inmutable en el viejo periodismo del siglo XX. Así que nos preguntamos en fechas previas al Día de las Madres si era posible escribir sobre nuestras progenitoras sin apologías de la maternidad, con el estilo, la garra y la seriedad de todo reportero.  Solo que esta vez la mirada se posaría en la esfera íntima, ese lugar que nos nutre, nos protege y nos forma (o deforma) antes de entrar al universo profesional.

El resultado de este experimento de periodismo íntimo es #ATodaMadre: periodistas y progenitoras que recopila todas las crónicas que se publicaron en El Mexiqueño alrededor de este hashtag y esta efeméride del 10 de mayo. Y le llamamos periodismo íntimo porque es una versión –menos tecnológica, claro está- de este nuevo periodismo inmersivo que está naciendo al calor de las aplicaciones móviles, la realidad virtual y la disrupción tecnológica. La diferencia es que nuestra inmersión no usa Samsung Gear VR o Oculus Rift sino las viejas palabras que constituyen la esencia primara del periodismo; el relato o narración de hechos que más allá de su actualidad permiten entender el mundo que nos rodea.

Entendemos por Periodismo íntimo el uso de herramientas profesionales multimedia –texto, imagen, video o infografía- para crear historias que mediante el registro narrativo de la esfera privada reflejen el pulso social de nuestros tiempos. Las historias que leerán en este primer libro electrónico de El Mexiqueño iluminan, justamente, las posibilidades de este ejercicio periodístico centrado en un universo específico –las madres de nuestros colaboradores- cuya virtud es mostrar un retrato coral, diverso y contradictorio de nuestra sociedad a partir de ciertos núcleos familiares.

Ustedes dirán si tan ambiciosos objetivos llegaron a buen fin. Si se emocionaron, si reflexionaron, si vibraron con nuestras historias, habremos probado que no hay aspecto de la vida humana que no merezca la atención del periodismo en estos tiempos de transición, crisis y redefinición de viejos parámetros. En nuestro correo (elmexiqueno@gmail.com), en nuestras redes sociales (Facebook y Twitter) así como en nuestro propio portal (El Mexiqueño) esperamos este diálogo, abierto y horizontal, que nos sirva de guía, crítica y retroalimentación.

Los caminos del periodismo digital se expanden y se bifurcan en una aceleración cada vez más compleja. #ATodaMadre es solo un intento más de probar que el relato sigue vivo y que la narración en primera persona- nuestra divisa principal- es el corazón inmutable del periodismo, es decir, ese conjunto de historias que permite al lector descifrar el mundo que lo rodea empezando, en este caso concreto, por los fundamentos del yo o la madre que nos parió.

No hay más que decir. Es tiempo de leer.