¿Se supone que se combata la discriminación contra las mujeres con más discriminación? ¡No manchen!

A las acciones afirmativas se les conoce también como discriminación positiva, pero al fin y al cabo son una forma de discriminación, ¿o no? ¿Por qué se implementan, entonces? ¿No se supone que la Constitución mexicana (art. 4 2011) y los tratados internacionales [1] prohíben las distinciones entre hombres y mujeres?, ¿esto es caminar hacia la igualdad?

giphy

 

“Tranqui”, aquí te damos la respuesta:

 

Hay que recordar que en México las mujeres no tienen las mismas oportunidades que los varones, y no, no es un discurso de victimización: las cifras y los hechos son claros cuando se habla de la disparidad en la realidad de ambos géneros (García, Imelda / Ser mujer en México / 2016).

La realidad de las mujeres en México puede ser tan dura como la cara que dan los feminicidios [2]; o tan retadora, como el escaso acceso a cargos de poder.

A nivel internacional, México se ubica en un índice medio en cuanto a equidad de género y de acuerdo con el Reporte Global de la Brecha de Género 2015 [3], publicado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), nuestro país ocupa el lugar 71 de 145 países [4].

Este índice califica el desempeño de los países en cuatro grandes áreas: participación y oportunidades económicas de las mujeres; acceso a educación –desde básica a superior-; empoderamiento político, y cuestiones de salud y supervivencia.

Así, ante la discriminación contra las mujeres (y también contra cualquier otro sector en desventaja) surge una disyuntiva, particularmente para el Estado: ¿qué hacer con ese trato diferenciado que el mundo sigue haciendo y que sigue condicionando quién accede a qué y quién vive cómo? (Esto es, ¿qué hacer con ese trato que sigue condicionando quién goza de qué derechos?). ¿Ignorarlo? ¿Prohibirlo? ¿Tratar de remediarlo activamente? La respuesta que ha surgido, nos comenta Estefanía Vela Barba (Los vagones del metro separados / 2016) —y que ha sido incorporada al orden jurídico mexicano— es la de ignorarlo, en ciertos casos, prohibirlo en otros (como la prohibición que tienen los empleadores de discriminar en el empleo) y buscar activamente remediarlo (como ocurre con las tan criticadas cuotas de género).

Diversas formas de discriminación contra las mujeres
Diversas formas de discriminación contra las mujeres / Imagen: cortesía de ONU Mujeres

 

¿Qué son entonces las acciones afirmativas?

 

Es por todo lo anterior que, en el contexto de la no discriminación, hablar de trato preferencial para garantizar la igualdad resulta además de lógico, necesario y, hasta cierto punto, justificado (Bucio Mújica, Ricardo / Acciones afirmativas / 2011 / 9).

De ahí la existencia de “medidas especiales de carácter temporal”, también llamadas de acción afirmativa o de discriminación inversa, las cuales son normas jurídicas que tienen como fin combatir los procesos históricos de exclusión de ciertos grupos y garantizar su consideración igualitaria en la sociedad (Unidad de Igualdad de Género / Acciones afirmativas y meritocracia / 2011).

Las acciones afirmativas sólo pueden entenderse en el contexto de la discriminación, que, al estar basada en estereotipos y prejuicios, define relaciones desiguales injustificadas, de modo que algunas personas o grupos pueden disfrutar de sus derechos mientras a otras les son negados (Bucio Mújica, Ricardo / Acciones afirmativas / 2011 / 9).

 

La discriminación contra las mujeres es cosa seria

 

Sucede que los hábitos que se derivan de esto reproducen relaciones jerárquicas fundamentadas en una cultura de ventajas para algunas personas, al tiempo que mantienen al margen del desarrollo y la justicia real a otras, con lo que la desigualdad se perpetúa incluso a través de generaciones (ibídem), como lo es el caso de la discriminación contra las mujeres.

Por eso, para definir nuevas relaciones basadas en el reconocimiento de la dignidad humana, es necesario que quienes han sido excluidos del acceso a derechos y oportunidades puedan acceder a ellos; con este fin, se deben aplicar medidas que les den trato preferencial hasta que puedan disfrutar de sus derechos y realizar a plenitud sus planes legítimos de vida. En una sociedad donde todas las personas pueden ejercer sus derechos en igualdad, la competencia por los bienes escasos debe iniciar desde el mismo punto de partida para todas las personas, y el sentido de las acciones afirmativas se debe comprender en este contexto (ibídem).

 

¿Cómo se fundamentan las acciones afirmativas?

 

En las acciones afirmativas se abordan conceptos como pobreza, igualdad de resultado e igualdad de oportunidad en relación con las acciones afirmativas, pero también la función de éstas, por ejemplo, al establecer cuotas de género para cargos de elección popular y sus consecuencias con la libertad de voto y la democracia. Además, […] se estudian las sentencias del Tribunal de Justicia Europeo, la discriminación contra las mujeres, las discriminaciones vinculadas al origen étnico y racial, y por supuesto que no pueden faltar las dirigidas hacia personas con discapacidad y migrantes (ibid: 10).

Apoyándonos entonces en la afirmación aristotélica de “tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales”, la defensa de las acciones afirmativas descansa en el argumento de que el Estado está obligado no sólo a prohibir cualquier forma de discriminación ante la ley en un sentido formal, sino a remover los obstáculos que impiden el logro de una igualdad sustantiva entre las personas (Carbonell, Miguel / Los derechos fundamentales en México / 2009 / 271). En este sentido, las “medidas especiales de carácter temporal” se materializan a través de políticas de igualación en procesos de selección que favorecen a quienes forman parte de un grupo tradicionalmente discriminado en el acceso a la escuela, al empleo o a servicios de salud, así como en el establecimiento de cuotas reservadas a dichos grupos, como pueden ser espacios garantizados en las universidades y en el registro de candidaturas para puestos de elección popular (ibid: 274). En pocas palabras, podemos decir entonces que las acciones afirmativas representan una trinchera más para combatir la discriminación contra las mujeres.

Hasta aquí la explicación, y sabemos que una explicación siempre “suena” bonita en papel cuando está bien redactada, peeero… las acciones afirmativas, ¿están bien o están mal cuando el mandato es un trato igualitario? ¿No se supone que la Constitución mexicana y los tratados internacionales prohíben todas las distinciones entre hombres y mujeres? ¿Es válida esa distinción constitucionalmente hablando? (Vela Barba, Estefanía / Los vagones del metro separados / 2016).

Medidas para combatir la discriminación contra las mujeres

No te pierdas nuestra siguiente entrega para abordar las objeciones al respecto de este tema (la discriminación contra las mujeres es cosa seria).

[1] (Declaración Universal de los Derechos Humanos 1948). (Convención Americana de los Derechos Humanos o Pacto de San José 1969). (Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos 1966). (Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer 1979).

[2] Primero fue Ciudad Juárez, en Chihuahua, donde la desaparición y el asesinato de mujeres fueron un asunto con relevancia internacional, desde la década de los 90 (García, Imelda / Ser mujer en México / 2016).

Hasta el año 2012 se tenían contabilizados aproximadamente 700 feminicidios en esa ciudad, y por tantos de ellos, México incluso ha sido condenado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por la omisión de las autoridades para esclarecer los hechos y por no proteger a las mujeres de dicha violencia en su contra; tal fue el emblemático caso del asesinato de ocho mujeres en el Campo Algodonero.

Recientemente, el Estado de México se ha convertido en el nuevo foco de atención sobre el tema de los feminicidios. En zonas como el municipio de Ecatepec, el asesinato de mujeres ha ido cobrando mayor relevancia y ha provocado protestas de varios grupos sociales.

[3] La brecha de género es una medida estadística que muestra la distancia entre mujeres y hombres respecto a un mismo indicador. Se utiliza para reflejar la brecha existente entre los sexos respecto a las oportunidades de acceso y control de los recursos económicos, sociales, culturales y políticos. Su importancia estriba en comparar cuantitativamente a mujeres y hombres con características similares, como edad, ocupación, ingreso, escolaridad, participación económica y balance entre el trabajo doméstico y remunerado, entre otros indicadores que sirven para medir la equidad de género (Inmujeres / Glosario de género / 2007 / 25).

Disponer de estadísticas desagregadas por sexo es fundamental dado que permiten documentar la magnitud de la desigualdad entre mujeres y hombres y facilitar el diagnóstico de los factores que provocan la discriminación.

Las brechas de género son construidas sobre las diferencias biológicas y son el producto histórico de actitudes y prácticas discriminatorias tanto individuales como sociales e institucionales, que obstaculizan el disfrute y ejercicio equitativo de los derechos ciudadanos por parte de hombres y mujeres (Departamento de Montes / Vocabulario referido a género).

[4] De manera preocupante, la brecha de género observada, registrada y sistematizada en México, lo ubica por debajo de otras naciones de América Latina, como Nicaragua (lugar 12); Bolivia (22); Barbados (24); Cuba (29); Ecuador (23); Argentina (35); Costa Rica (38); Bahamas (40); Colombia (42), y Panamá (44). (García, Imelda / Ser mujer en México / 2016).

 

Más sobre acciones afirmativas y discriminación contra las mujeres

 

  • Bucio Mújica, Ricardo. 2011. Acciones afirmativas. Último acceso: 5 de octubre de 2016. http://www.conapred.org.mx/documentos_cedoc/AA_MSJ.pdf.
  • Carbonell, Miguel. 2009. Los derechos fundamentales en México. Ciudad de México: Porrúa.
  • Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. 2011. art. 4. México.
  • Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer. 1979. arts. 2, 3, 7. Nueva York.
  • Convención Americana de los Derechos Humanos o Pacto de San José. 1969. art. 8. San José.
  • Declaración Universal de los Derechos Humanos. 1948. arts. 7, 8. París.
  • Departamento de Montes. s.f. Vocabulario referido a genero. Último acceso: 5 de octubre de 2016. http://www.fao.org/docrep/x0220s/x0220s01.htm.
  • García, Imelda. 2016. Ser mujer en México | Reporte Indigo. 8 de marzo. Último acceso: 5 de octubre de 2016. http://www.reporteindigo.com/reporte/mexico/ser-mujer-en-mexico.
  • 2007. «Glosario de genero.pdf – 100904.pdf.» Instituto Nacional de las Mujeres. noviembre. Último acceso: 5 de octubre de 2016. http://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/100904.pdf.
  • Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. 1966. art. 14. Nueva York.
  • Unidad de Igualdad de Género. 2011. Acciones afirmativas y meritocracia – Unidad de Igualdad de Género del Poder Judicial de la Federación. 1 de mayo. Último acceso: 5 de octubre de 2016. http://equidad.scjn.gob.mx/acciones-afirmativas-y-meritocracia/.
  • Vela, Estefanía. 2016. Los vagones del metro separados. 13 de mayo. Último acceso: 5 de octubre de 2016. http://www.eluniversal.com.mx/blogs/estefania-vela-barba/2016/05/13/los-vagones-del-metro-separados.