Los morelenses viven en tierra de nadie, los asecha una epidemia de crimen organizado y delitos violentos. Asaltos, delincuencia, inseguridad, homicidios y narcotráfico cimbran el estado de Morelos, que actualmente es uno de los tres estados con más homicidios y  el número uno en delincuencia juvenil.

Cuernavaca, por su parte, ya es considerada como la segunda ciudad más peligrosa del país, con un promedio de 28 homicidios por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con cifras del Instituto para la Economía y Paz.

Pasó de ser un lugar en vía de desarrollo y crecimiento turístico a una de las ciudades donde sus habitantes se encuentran altamente expuestos al  crimen organizado, pues de las 76 ciudades más grandes del país, Cuernavaca es la que tiene el mayor número de delitos violentos y sólo está por debajo de Culiacán cuanto a as ciudades con más  homicidios.

Tan solo el pasado domingo, un maestro de matemáticas la secundaria 1 fue asesinado a balazos mientras se retiraba  una plaza en la avenida Rio Mayo, una de las más transitadas de Cuernavaca y con, presuntamente, más seguridad. El asesino huyó de la zona de los hechos caminando y sin ninguna prisa por escapar del lugar.

¿Por qué se cimentó la epidemia de crimen organizado en Cuernavaca?

La historia de violencia en Cuernavaca se remonta al 16 de diciembre del 2009, en el departamento 201 de los edificios Altitud, lugar que fue el escenario donde cayó abatido el “Jefe de Jefes”, Arturo Beltrán Leyva, quien controlaba la plaza delincuencial en el estado y “mantenía”, de alguna manera, la tranquilidad en Morelos.

La organización Beltrán Leyva fue un grupo dedicado al crimen organizado originario de Sinaloa; conformado por los hermanos Arturo, Alfredo, Héctor y Carlos Beltrán Leyva, encargados del trasiego de droga bajo órdenes del Cartel de Sinaloa, en los estados de Guerrero, Morelos y Estado de México.

Tras la desaparición de dicha organización delincuencial, se formó otro grupo del crimen organizado, llamado “Guerreros Unidos” y que actualmente está clasificado entre los grupos delictivos más violentos del país. Su forma de amedrentar a la sociedad es finiquitando a sus víctimas de manera muy sádica y violenta.

crimen organizado en cuernavaca
En el 2009 abatieron al “Jefe de Jefes” Arturo Beltrán Leyva, narcotraficante que controlaba Morelos. / Foto: Cuartoscuro.

Guerreros Unidos está clasificado entre los grupos delictivos más violentos del país. Su forma de amedrentar a la sociedad, es finiquitando a sus víctimas de manera muy sádica y violenta.

Como referencia importante de este grupo, Guerreros Unidos también fue protegido por José Luis Abarca, el exalcalde de Iguala acusado de dar la orden del asesinato de los 43 Normalistas de Ayotzinapa, mientras que los padres y hermanos de su cónyuge, María de los Ángeles Abarca, formaban parte de ese grupo.

“Los Rojos” es otra células delictivas dedicada al crimen organizado que se formaron después de la muerte de Beltrán Leyva. El grupo controla Chilpancingo,  Guerrero, de donde es originario “El Barbas”, y que según datos de la Comisión Nacional de Seguridad Pública, pelean por el control de Iguala, ciudad que está en manos de los Guerreros Unidos.

José Luis Abarca formaba parte de Guerreros Unidos, grupo del crimen organizado.
José Luis Abarca,, exalcalde de Iguala y su esposa María de los Ángeles Abarca. / Foto: Cuarto Oscuro

Beltrán Leyva mantenía control desde Acapulco hasta Cuernavaca. Bajo su mando, tenía una regla muy clara: Las balaceras estaban prohibidas en su zona. Fue la mejor forma de poder traficar drogas sin que sangre corriera por la ciudad.

Es decir, Cuernavaca era una ciudad segura bajo su control pero una vez asesinado el Cartel de los Beltrán se deshizo y varios cabecillas formaron sus propios grupos para luchar por el control de plaza,los mencionados anteriormente y también se llegó a saber que los Zetas como Los caballeros Templarios intentaron quedarse con el control de la zona.

En entrevista, Pedro”N”, empleado de la Dirección de Gestión Pública del Municipio de Cuernavaca opinó sobre la inseguridad y el crimen organizado en Morelos. 

“Creo que la situación actual es grave, y desde los antecedentes de la muerte de Arturo Beltrán Leyva en el 2009 durante el mandato del gobernador Marco Adame. Todo esto se da raíz de la guerra contra el narco del presidente Felipe Calderón porque todos sabíamos del poder que tenía Leyva en el estado, se sabía que controlaba la mayoría de los municipios en Morelos”.

Pedro “N” explica que ni Marco Adame ni el encargado de la zona militar estaban enterados del operativo que realizó la Marina en los Altitud porque ellos los cuidaban. Entonces, se atacó al gobernador Marco Adame de supuestamente proteger a los  capos que estaban en el estado y se empezó a promover el juicio político contra el gobernador.

“En aquel entonces, en 2008 se detiene a Sergio Villarreal “El Grande” y dice que el gobernador le había proporcionado un helicóptero oficial del estado a Beltrán Leyva para que pudieran escapar de un operativo militar”.

En aquel entonces, Paco Moreno era diputado  y balacearon su casa de campaña en donde le dejaron una manta donde lo acusaban de darle protección a “La Barbie”.

“Luego la situación se pone más cabrona, sale la exhumación de cuando detuvieron a 3 narcos, los llevaron a una fosa y los militares dejaron que los medios entrevistaran a los narcotraficantes y coincidió con que era Paco Moreno quien era el que le daba protección a estos narcotraficantes. La policía luego admitió que le daban protección a este capo, fueron días muy intensos”.

Y una de las peores administraciones y la actual, cuando entra Graco Ramírez, con su discurso de que iba a someter a la revocación de mandatos si no daba resultados, que el iba a dar seguridad al estado en no se cuantos días: “Puras promesas falsas”.

Con su discurso de la beca salario que todo lo quiere cubrir con eso y su eterno discurso de que hay seguridad, de que en Morelos no pasa nada, “pero agarras un periódico y por lo menos hay un muerto cada día a causa del narcotráfico”, dice Pedro “N”.

Desde la fecha hasta el presente año, el gobierno de Cuernavaca se ha esmerado en bloquear la información que tiene que ver con lo delictivo en los periódicos, televisión local y radiodifusoras.

El Gobierno estatal obligó a medios a crear una alianza para no publicar nada de los sucesos en la ciudad y evitar que los medios digitales critiquen  las políticas del gobierno o se difunda información alternativa, lo cual en los hechos es una intromisión del gobierno en la vida privada de los ciudadanos y una censura la libertad de expresión.

Los diarios principales del estado, como El Diario de Morelos y La Unión de Morelos, dejaron de hacer publicaciones sobre asesinatos, todo lo contrario a medios pequeños que son los que se han encargado de difundir la información cruda de la realidad que envuelve al estado.

Cambio en el poder, más crimen organizado

Graco Ramírez terminó con 12 años de gobierno por parte del PAN en Morelos. Ramírez prometió terminar con la corrupción y con la inseguridad que rodeaban las calles morelenses. Y aunque los números continúan siendo alarmantes, el gobernador afirma que la delincuencia ha disminuido en un 80 por ciento desde que tomó el mando.

Graco Ramírez prometió terminar con el crimen organizado en Morelos
Graco Ramírez terminó con 12 años de gobierno por parte del PAN en Morelos. / Foto: Cuartoscuro.

Cuauhtémoc Blanco, por su parte, terminó con 3 mandatos al hilo del PRI en la presidencia municipal. El oriundo de Tepito ganó las elecciones en 2015 ante la sorpresa de todos. Ahí entra el debate sobre si los ciudadanos de Cuernavaca son o no capaces de poder elegir un gobierno. O si simplemente se cansaron del gobierno corrupto del PRI.

Tanto Gráco Ramírez como el presidente municipal, Cuauhtémoc Blanco, han sido acusados en numerosas ocasiones por sus lazos con el crimen organizado.

El gobernador Gráco Ramírez se ha mantenido en la mira pública en todo su mandato básicamente por dos razones: su cercanía con el Gobierno priista de Enrique Peña Nieto y por la inseguridad que vive el Estado de Morelos.

México en crisis

Prácticamente han pasado dos sexenios, seis años del presidente Calderón y 52 meses del de Peña Nieto, con la misma estrategia para combatir al crimen organizado y los resultados, siguen siendo los mismos, la violencia día con día se exacerba, todos los meses las cifras de muertos se superan. 

De acuerdo a la base de datos de Lantia, consultora especializada en temas de seguridad, en marzo de este año ocurrieron un total de mil 651 ejecuciones relacionadas con el crimen organizado, esta cifra es 29 por ciento mayor a la observada en el mes febrero de 2017, en los 52 meses del sexenio del presidente Peña Nieto tenemos un total de 44 mil 660, un promedio de 28 ejecuciones por día, esto con corte al mes de mayo, faltarían las cifras de muertos que van del mes de junio.

Como podemos ver los números de muertos dentro de esta guerra contra el crimen organizado son demoledores, la realidad supera la ficción, día a día vemos como la violencia escala, abruma ¿Fue la estrategia correcta? ¿Se debe continuar por la misma línea? Al presidente Peña Nieto se le agoto el tiempo, ya no puede hacer nada, al igual que su antecesor, se le recordará, entre otras cosas, por su fallida guerra y esos números descomunales.

¿Qué nos depara? No lo sabemos, lo que sí sabemos es que se requiere de una nueva estrategia donde los Gobiernos, en sus órdenes federal, estatal y municipal, trabajen en conjunto de  manera ordenada y coordinada, sobre una línea de acción clara, porque al día de hoy la delincuencia organizada les va ganando y no se ve que pueda cambiar esto pronto, como siempre la sociedad civil la más afectada.

Esperemos que para los candidatos que quieran ocupar la presidencia el 1° de diciembre de 2018, sea tema prioritario y que propongan estrategias modernas, inteligentes e integrales.