Los químicos en los cosméticos afecten severamente la salud del rostro y cuerpo, esta es la realidad de muchos productos que se venden en el mercado es que contienen muchas sustancias peligrosas, pero las consumidoras no lo notan porque solo se van por la marca producto y deducen que este es completamente bueno.

Dentro de los químicos tóxicos y peligrosos utilizados en los productos cosmteicos e higiene industrial, están los parabenos, que son compuestos químicos con propiedades bactericidas y fungicidas que se utilizan para alargar la vida del producto e impedir que sea atacado por bacterias y microorganismos, aumentando el riesgo de cáncer de mama y de la toxicidad reproductiva.

La hidroquinona por ejemplo disminuye la producción de melanina en la piel, lo que nos hace propensos a desarrollar cáncer de piel y otros problemas cutáneos. Es un cancerígeno y se encuentra en productos para aclarar la piel.

Según estudios ingredientes tales como los ftalatos, parabenos, formaldehido y dietanolamina  trastornan las hormonas, causan cáncer y daños en la piel. Estos ingredientes se encuentran en productos de belleza de marcas como Laura Mercier, MAC, L’Oreal, Mary Kay, esto según investigaciones de la Campaña Cosméticos Seguros.

Otro de los ingredientes que más se encuentra en los productos cosméticos es el plomo que aunque es en cantidades mínimas, sigue presentando un riesgo para la salud de las consumidoras.

 

Las jóvenes de entre 15 y 20 años comienzan a sentir curiosidad acerca del maquillaje. Desde chicas van descubriendo el mundo de la belleza cosmética. Sin embargo, esta edad no es correcta para empezar a usar productos cosméticos pues la piel aún no termina de madurar.

Generalmente a esa edad no se está lo suficientemente informada de cuál es el tipo de piel que tienen para que se usen los productos correctos.

La adolescencia está en camino y al empezar a maquillarse lo único que ocurre es que los poros se tapen y el acné brote más de lo normal.

En México no existe una norma sobre plomo, la Secretaria de Salud, a través de su acuerdo por el que se determina las sustancias prohibidas y restringidas en la elaboración de productos de perfumería y belleza, señala que no se puede usar plomo en los componentes de la elaboración de productos como lápices labiales.

 

Las brochas o pinceles con los que se realiza la aplicación también pueden afectar. La piel es el órgano más grande que tenemos por lo tanto existen muchas zonas sensibles, en este caso si las herramientas se usan de forma inadecuada se daña la capa más superficial de la piel pues altera el manto ácido y produce irritación.

Algunas recomendaciones para poder evitar este tipo de infecciones, es  que si se dedican 15 minutos a maquillarse se dediquen otros 10 minutos para desmaquillarse antes de dormir, esto para que nuestra cara tenga un tiempo “libre” y pueda descansar y/o respirar. Se debe de tener una buena alimentación, tomar mucha agua, evitar el cigarro, las bebidas alcohólicas y mantener un buen nivel de vida física.

Sin embargo existen otras maneras en que la piel puede verse afectada por usar estos productos.

El maquillaje de dudosa procedencia se liga también a padecimientos de la piel y ocupan los primeros lugares de consulta dermatológica. Este mal no va exclusivamente con mujeres sino también en hombres que por su actividad profesional necesitan maquillarse, como artistas, cantantes o actores.

Las reacciones pueden variar de distintas maneras.

En la medida de lo posible las consumidoras deberían de buscar en sus productos alguna leyenda diciendo “no comodogénico”, es decir, que no tape los poros o que no propicie puntos negros.

Los principales problemas que se pueden presentar por el uso de maquillaje de dudosa procedencia son reacciones acneiformes, es decir, acné secundario; así como dermatitis por contacto como alérgica, irritativa o urticaria por contacto.

Las reacciones pueden variar de distintas maneras y estas dependen de la irritabilidad de cada piel y de condiciones o de que tan acostumbrada se tenga la piel a ciertos productos. Aunque las reacciones suceden cuando la piel se encuentra muy débil o muy seca, ahí es cuando las sustancias penetran y hacen que se sensibilice.

Muchas consumidoras no miden el riesgo al momento de comprar un producto de belleza porque creen que harán maravillas, sin embargo, muchas veces puede ser contra producente para la salud.

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