Las bombas molotov han sido los artefactos más usados por los movimientos guerrilleros urbanos en la Ciudad de México, pero ¿realmente representan a los anarquistas mexicanos, quienes han ocupado un lugar sin precedentes en la historia del país?

México tiene una amplia historia apegada al anarquismo, aunque constantemente olvidada. El fallido movimiento revolucionario de 1907 fue organizado por el Partido Liberal de corte anarquista y, el movimiento de 1910 que dio pie a la Revolución Mexicana, tuvo en su corte ideológico a anarquistas como Praxedis G. Guerrero.

“Los anarquistas no queremos emancipar a la gente, queremos que la gente se emancipe a sí misma”. -Errico Malatesta.

Le erguimos monumentos a Ricardo Flores Magón, el anarquista mexicano más famoso y  también bautizamos avenidas en su nombre. Fue él y su grupo de radicales quiénes cimentaron las bases a la tradición de caricatura y sátira en los periódicos con el “Hijo del Ahuizote”.

Fue a través de Regeneración”, un diario crítico contra el gobierno de Díaz, que se crearon las bases para la prensa de oposición en el país.

Portada de "El Hijo del Ahuizote"
Portada de “El Hijo del Ahuizote” / Cortesía de Memoria Política de México

En Acapulco, los hermanos Escudero, inspirados en las acciones revolucionarias de los Flores Magón, se dedicaron a pelear en contra de las autoridades corruptas del puerto guerrerense y la opresión que sufrían los obreros y campesinos de la región causa de los fuertes intereses económicos españoles que predominaban en el área.

Al final, muchas de estas figuras históricas del país murieron sin lograr ver la sociedad anarquista por la que pregonaban, todavía sueño de aquellos que comparten la ideología. Ricardo Magón murió encarcelado por el delito de haber intentado invadir su propio país en una prisión de Kansas, Praxedis en batalla, y los hermanos Escudero fueron fusilados por soldados, su crimen fue organizar a los campesinos  y hacer sindicatos para defender sus derechos.

El impacto social del anarquismo a nivel global es innegable, pero también desconocido. El Día Mundial del Trabajo celebrado oficialmente en México y otras partes del planeta se debe a la Masacre de Haymarket en Chicago en 1886. Los inculpados fueron los anarquistas dirigentes de los cuales la mayoría murieron ahorcados o en prisión.

¿Qué es lo que creen los anarquistas? No en el indiscriminado uso de bombas molotov en propiedad pública o privada, sino, en palabras de Emma Goldman, una de las ensayistas clásicas de la ideología lo define de esta forma:

“El anarquismo es la liberación de la mente humana del dominio de la religión, la liberación del cuerpo del dominio de la propiedad; la liberación de las cadenas que nos imponen los gobiernos. Es un orden social basado en la libertad del individuo y la libertad de asociación”.

¿Qué tiene que ver todo esto en el México actual?

La última vez que la bandera rojinegra del anarquismo cobró relevancia en el ojo público fue el 27 de agosto de 1968 cuando el movimiento de estudiantes la izó en el asta del zócalo capitalino.

Con este pretexto se desalojo a los inconformes de la Plaza de la Constitución por parte del ejército y la policía y fue posteriormente removida por trabajadores del Distrito Federal según documentos revelados por la Jornada y expuesto en un reportaje con el Canal 6 de Julio.

Bandera rojinegra es removida por trabajadores del Distrito Federal
Bandera rojinegra es removida por trabajadores del Distrito Federal/ Cortesía “La Jornada”

Más allá de las anuales marchas del 2 de octubre los anarquistas obtienen poca visibilidad, generalmente por el uso de bombas molotov, o al menos así es en el imaginario colectivo, más no para las agencias de seguridad.

El Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) genera cada año una Agenda Nacional de Riesgos para el Estado, el documento del 2015, y publicado por la revista Contralínea revela que las tres principales amenazas para la estabilidad y paz social del gobierno son:

  1. El Narcotráfico
  2. Los Movimientos Sociales
  3. El Anarquismo

En este documento se señala que al menos 50 células anarquistas operan en la clandestinidad en México y se estima que desde el 2008 hasta el 2016 se han reivindicado al menos 306 actos violentos contra los intereses del estado y la industria privada en el país.

La cuenta de estos hechos está categorizada en “Acciones de grupos autodenominados anarquistas, insurreccionalistas, eco-extremistas y/o ecoterroristas”.

A pesar de esto el CISEN no hace diferencias por cuestiones ideológicas, ya que en total apunta 306 ataques, algunos con aparatos incendiaros caseros como bombas molotov y los categoriza a todos como anarquistas.

Un caso en específico que muestra la falla correcta de identificación de estos grupos serían los atentados perpetrados por el grupo “Individualistas Tendiendo a lo Salvaje” quienes en repetidos comunicados señalan, literalmente, que no son anarquistas.

La respuesta del CISEN ante estas observaciones es que es su obligación prevenir estos ataques o investigar a los culpables y la ideología pasa a segunda instancia, por eso no se da a la tarea de categorizarlos apropiadamente.

Ataques con bombas molotov en la actualidad

En la Ciudad de México existen diversos grupos anarquistas que han llevado a cabo atentados en contra de cajeros o edificios representativos.La mayor parte de los ataques se han registrado en la Ciudad de México con 91, algo que no han pasado por alto las autoridades capitalinas.

En 2012 las abogadas de Mario “El Tripas” López un joven con tendencias anarquistas denunciaron que el sistema buscaba “chivos expiatorios” y con ello imputarle 30 años de cárcel sin importar que el juicio estuviera lleno de irregularidades jurídicas y que la confesión firmada por el imputado fuera bajo un proceso de tortura psicológica.

El mismo CISEN en sus documentos señala el trabajo interinstitucional entre la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Secretaría de Marina, (SEMAR) y Secretaría de Gobernación (SEGOB) en áreas de ataques anarquistas y exhorta al trabajo entre estas agencias para “relanzar grupos operativos bajo instrucciones del CISEN centrado en objetivos específicos” donde propicia la eliminación de aquellos que “atenten” contra la seguridad del Estado, en este caso aquellos fuertemente ligados a las bombas molotov.

“Esto se debe a la falta de interés por parte del gobierno mexicano por el diálogo y más bien es una campaña tanto de desprestigio en la cual busca meterlos en la misma canasta como “desequilibrados mentales” a la par de un esfuerzo por no darles legitimidad en el discurso político” Zosimo Camacho

Así como no lo hicieron con el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) salvo unas pequeñas comisiones que en opinión de Camacho no llegaron a ningún lado, el EZLN es el único que provocó, a regañadientes, la conversación con las autoridades por el impacto en la sociedad mexicana y el apoyo de muchas comunidades en el extranjero.

La comunicación, obstáculo de los grupos anarquistas

La información por parte de los anarquistas, salvo sus comunicados es limitada. En el blog “Contra Info” existen algunas especificaciones sobre la “acción directa” y la reivindicación de atentados, pero al intentar indagar más a fondo, las ligas marcan error “503 Servicio No Disponible”.

Zosimo Camacho, explica que la mayor parte de los anarquistas no tienen la necesidad de exponerse o abrir el diálogo ante ninguna autoridad.

¿Quién entonces cubre esta guerra secreta?

Hoy en día, en México, el anarquismo se ha estigmatizado, disminuido o atacado, a un montón de encapuchados con bombas molotov, el periodista Sergio Sarmiento publicó el 15 de mayo de 2017 en su columna del diario Reforma titulada “El Leviatán” exhibe al anarquismo como una tendencia de moda.

La Razón, en 2014 entrevistó a un médico cirujano y neuropsiquiatra que categoriza a la mayoría de anarquistas como sociópatas indoctrinados y que sus “conductas obedecen a intereses mezquinos”

Grupo de anarquistas en la Ciudad de México
Grupo de anarquistas en la Ciudad de México / Cortesía de Aristegui Noticias

El diario, 24 Horas, al hablar de los 306 atentados registrados tilda a todos los grupos responsables como “terroristas” en una nota del 13 de octubre de 2016, sin embargo, una consulta realizada por revista Proceso al especialista Jorge Lofredo en 2009 cree que esto es un error, puesto que no se valen de aterrorizar a la población ya que ninguna persona ha sido lastimada en los atentados anarquistas hasta la fecha.

Zosimo Camacho explica que la agenda mediática nacional se basa en la agenda política. De no existir en uno no existe en otro. El documento del CISEN fue publicado fuera de este esquema y a través de la solicitud de información 0410000023116, por eso es que se conoce, y medios como Contralínea tienen la libertad de publicarlo.

A su punto de vista tendría que haber un evento suficientemente importante de los grupos autodenominados anarquistas, no necesariamente violento, para filtrarse en el juego mediático y lograr ser parte de la agenda nacional de comunicación. Aunque cree que tanto el Estado como estas células antagónicas se sienten más cómodas desde la clandestinidad.

¿Qué propicia el anarquismo?

El New York Times publicó el 22 de mayo de 2017 un reportaje de Niki Kitsantonis en donde revela como los anarquistas griegos han llenado vacíos que ha dejado el gobierno que vive bajo la sombra, de una crisis económica sin luz al final del túnel.

“La gente confía en mi grupo porque no vemos a las personas como clientes o potenciales votos, sino como seres humanos, todas las fallas del sistema prueban que los postulados anarquistas son ciertos”. Tasos Sagris

Algunos argumentan que el anarquismo griego ha llegado a un punto en el cual puede retar al Estado, algo que no se concebía desde los años 30 cuando gran parte de España se organizó en grandes uniones anarco-sindicalistas conocidas como Comisión Nacional de Trabajadores (CNT).

Anarquistas griegos con bombas molotov
Anarquistas griegos / Cortesía “The National Herald”

Las colapsadas instituciones de gobierno griego han hecho que los activistas tomen la iniciativa, pregonando la autogestión y la ayuda mutua propulsada por los pensadores clásicos de la ideología como Piotr Kropotkin y Mijaíl Bakunin.

Donando comida y medicina a los sectores más vulnerables de la población, incluyendo a los refugiados que han llegado en masa desde Medio Oriente y el Norte de África en años recientes. Inclusive abriendo clínicas propias de salud, dejando las bombas molotov de lado.

“Las cuestiones económicas y sociales que llevan a la desesperación son la causa principal de que la gente busque soluciones para mejorar su condición de vida y en algunos casos recurren a la respuesta ideológica como lo es la anarquía. Sin embargo, a veces y por la misma razón pueden recurrir a la ultra derecha y el fascismo como se ha visto en Europa y Estados Unidos en años recientes”, afirma Zosimo Camacho.

¿Y qué pasará en México?

“El regreso del Camarada Flores Magón” es un libro escrito por el antropólogo Cluadio Lomntiz, que dedico años a estudiar los percusores históricos y la influencia del anarquismo en el México de finales del siglo XIX y principios del XX, centrado en la figura del revolucionario Ricardo Flores Magón, quién no lucho con bombas molotov, sino haciendo su propia escuela de pensamiento, el “magonismo”.

Durante la presentación de su trabajo tuve la oportunidad de realizarle una pregunta. “¿Cree usted que el anarquismo sea viable o necesario en el México actual?”. Al final de concretar una larga respuesta en donde dio el contexto actual de la sociedad mexicana él concluyó que sí.

Cita de Errico Malatesta
Cita de Errico Malatesta