¿Dura más el amor futbolero que tu media naranja? Todos hemos tenido la ilusión de vivir una perfecta, o al menos inigualable, historia de amor, y es que desde que somos pequeños, vemos a parejas felices y casi irreales en la televisión, en las películas de Disney, y si bien nos va hasta en nuestra familia con nuestros padres o abuelos, aunque después nos damos cuenta que el amor en pareja no siempre es como lo pintan y para evitar tantas decepciones, algunas personas optan por “amar y entregarse en cuerpo y alma” a su equipo de futbol.

 

Es así como algunos aficionados de Pumas nos cuentan la experiencia de ver a su equipo como algo más que una pasión. Porque para ellos el equipo de CU es el amor de su vida.

 

Amor futbolero por el equipo de Los Pumas tatuado en la piel

Amor futbolero tatuado en la piel / Imagen: Nathalie Fuerte

 

Iván es fiel amante de Pumas desde que era pequeño. Se enamoró totalmente del equipo desde que estaba en las fuerzas básicas. Es por eso que el amor no ha salido de su corazón, al contrario, cada día crece más y más.  Él asegura que lo que siente no sólo es una afición, sino  sentimiento, pasión, orgullo… amor incondicional. Iván confiesa haber tenido las experiencias más gratifican tés a lado de su equipo, por ejemplo, dice que no hay nada mejor que un campeonato:

“Mi mejor experiencia fue el primer campeonato que vi, Pumas vs. Chivas, en 2004, aunque también estuve presente en el de 2009 y en el último de 2011 que fue en Ciudad Universitaria. El corazón palpita al 100 por ciento, y no se diga cuando Pumas se llevó el bicampeonato, que fue seis meses después”, afirmó.

 

Randy es otro aficionado desde la infancia, quien asegura que su equipo ha sido quien lo define como persona e incluso considera que Pumas es su “vida entera”.

 

Amor futbolero por los Pumas

 

Este fiel seguidor ha demostrado su incondicional amor futbolero por el equipo auriazul, ya que afirma dejarlo todo cuando juega Pumas, no importa si se trata d familia, trabajo o pareja. Su equipo merece eso y más.

Randy ha experimentado más momentos felices siguiendo a su equipo que estando con una mujer:

“se siente más feo ver perder a tu equipo que perder a una novia, por eso menos amor y más futbol”, confirmó.

 

 

Bien dicen que el amor se lleva grabado hasta la piel, y esta no es la excepción. Randy tiene tres tatuajes en honor a Pumas:

 

“El primer tatuaje fue el del pecho, fue una promesa para mí equipo, en 2011, si salía campeón me tatuaba. Los otros dos fue cuando estaba más adentrado y quería inmortalizar, aún más, a Pumas en mi vida”, confesó.

 

Carlos es otro de los más de 15 mil aficionados de Pumas y  también ha hecho de todo por estar con su equipo al pie del cañón: “Por ir a un partido de Pumas perdí una beca”, dijo, pero él no se arrepiente. La experiencia en cada partido es única.

 

 

El equipo especial de El Mexiqueño se atrevió a hacerles algunas preguntas íntimas a sus entrevistados para saber hasta dónde es capaz de llegar su pasión.

¿Mujeres o Pumas? Los dilemas del amor futbolero

 

Ante las dudas, ellos nos cuentan la experiencia:

 

Amor futbolero y tatuajes puma

Tatuajes del alma Puma / Imagen: Nathalie Fuerte

 

Iván: “Nunca me ha tocado elegir, pero si me viera en esa situación, sin duda, elegiría a mi equipo”.

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Randy: “Sí. Una ocasión cumplía un año con mi novia, pero ese mismo día jugaba mi equipo y era un partido importante en Monterrey para poder calificar a la Liguilla, así que decidí hacer el viaje con mi equipo. Cuando regresé ya no tenía novia, pero sí teníamos el pase a Cuartos de Final

***

 

Carlos: “antes de tener a mi novia actual tuve una novia que era muy posesiva y me dijo: ‘Yo o ir a tu partido’ y como decidí a mi equipo perdí a mi novia”.

 

¿Si pudieras definir lo que sientes por el equipo, como lo harías?, se me ocurre preguntarles:

 

Amor futbolero y amor por los Pumas

Amor Puma / Imagen: cortesía de lospumasunam.com.mx

 

Iván: “Ni siquiera tengo palabras para definirlo. Lo es todo. Me llena de felicidad ver a mi equipo en la cancha”.

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Randy: “Lo compararía con lo que sientes cuando te gusta una persona y tienes muchas ganas de verla. Eso se siente cuando faltan algunos días para ver a mi equipo. Pumas es mi vida entera

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Carlos: “Pues yo lo definiría dándolo todo; viajando a otra ciudad sólo para ver a mi equipo jugar 90 minutos”.

 

¿Sexo, amor o un partido de futbol?

 

Así que por si quedaban dudas, repetimos la pregunta. A ver lo que eligen:

 

 

Iván: “Me encantaría hacer las tres cosas al mismo tiempo, pero no se puede. Al menos que vea el partido con mi novia en casa, nos apapachemos y luego lo hagamos. Algún día lo intentare, sería un triple placer”.

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Randy: “El sexo no dura más de 90 minutos, el futbol sí. El amor termina cuando a alguno de los dos se le termina el encanto, el futbol no despierta un día y te dice que ya no te quiere. Por eso es mejor un partido de futbol que enamorarte o acostarte con alguien”.

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Carlos: “Un partido de futbol. El sexo puede ser cualquier día y en cualquier momento, el amor lo comparto cuando veo el partido con mi novia, pero aun así sigo eligiendo el fut”.

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No cabe duda que le amor se puede encontrar en donde menos lo esperas. Ellos son el claro ejemplo que se puede amar incondicionalmente sin necesidad de estar en una relación o en pareja. Su amor está presente desde que portan la camiseta o cantan las inigualables porras, en las que definen a Pumas como lo máximo en su vida y para comprobarlo basta con poner atención a cada una de sus letras: “(…) Chiquita, hermosa, preciosa, sabrosa (…) dale, dale Pumas que hoy ganamos, pongan huevos que la vuelta damos. Esta barra loca que te quiere tanto va contigo a todos lados”

 

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