Amor puro, amor crudo, amor cruel, amor egoísta, amor transparente. Eso nos entrega el director hongkonés, Wong Kar-wai, en Happy Together. Una película que, más allá de retratar una relación amorosa entre homosexuales, retrata cómo es el amor sin tapujos, ese que no es color de rosa.

La escena que abre la película es la de los protagonistas, Ho Po-wing y Lai Yiu-fai, teniendo sexo en un cuarto y la voz en off de Lai Yiu-fai va describiendo – a grandes rasgos – cómo es la relación con su novio Ho Po Wing. Un ciclo sin fin de segundas, terceras y cuartas oportunidades.

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Algunas veces las relaciones sentimentales se vuelven destructiva/ Imagen: Canva

Los amantes quieren ir a Argentina a visitar las cataratas del Iguazú, pero después de una pelea que marca el fin de la relación, el plan se ve cancelado. Lai Yiu-fai se muda a Argentina para alejarse de su ex novio o tal vez para sentirlo más cerca que nunca.

Todo regresa como un boomerang y no mucho tiempo después de haberse mudado a Argentina, Lai Yiu-fai se reencuentra con Ho Po Wing, quien al parecer se ha dedicado a la prostitución para sobrevivir.

Cuando Ho Po Wing aparece en la puerta de Lai Yiu-fai después de haber recibido una golpiza, éste último le dará asilo en su casa pero marcará una distancia desde el principio. No obstante sus esfuerzos, Lai Yiu-fai terminará cediendo e incluso dando todo de sí para que la relación funcione. Soportará el amor egoísta que le ofrece Ho Po Wing y sus demandantes requisitos, como en esa escena donde Ho Po Wing le pide a Lai Yiu-fai que le prepare de comer, sin importar que éste esté ardiendo en temperatura.

La atmósfera de soledad que crea el director Wong Kar-wai antes de que los amantes se reencuentren da una idea de por qué Lai Yiu-fai, quien huía del romance con su ex novio es tan vulnerable a él. Es decir, aunque puede que el amor que sienten los lleve a atraerse, y a repelarse al mismo tiempo, una y otra vez, el hecho de que ambos se encuentren en un país donde el lenguaje resulta una barrera de comunicación con las demás personas – y por lo tanto no tengan ni siquiera amigos – hace más vulnerable a Lai Yiu-fai ante Ho Po Wing. Pues en un país donde uno es el extranjero y se siente solo, la persona que más conocemos, nos hace sentir como en casa, seguros de nuevo.

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En el estilo narrativo el cineasta Wong Kar-wai juega con la fotografía a color y en blanco y negro. Escenas donde la pareja pelea – al principio del filme – o donde los protagonistas se encuentran separados se retrata – la mayoría de las veces – en blanco y negro y cuando vuelven a encontrarse la fotografía cambia al color.

El verdadero acierto de dicha cinta que se estrenó en 1997 es mostrar el amor como es o como – de manera subjetiva – lo entiende el director. Happy Together es una radiografía de las relaciones amorosas contemporáneas, el hecho de que en esta ocasión la pareja estelar no sea heterosexual no le quita credibilidad.

Al contrario, a mi parecer, lo que Wong Kar-wai intenta hacernos entender es que el amor es satisfactorio, placentero, cruel o egoísta y, muchas veces, un rotundo fracaso en nuestras vidas; una relación tendrá todos estos factores así sea una relación heterosexual u homosexual.

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El fracaso en una relación amorosa es inevitable/ Imagen: Gay Asia Films

Wong Kar-wai no pretende hacer un cine idealista con final feliz, donde el personaje malo acepte que debe cambiar por alguien más, que es lo que vemos en casi todas las películas melodramáticas que se generan hoy en día. Happy Together es una película con los pies en la tierra que quiere provocar sentimientos reales en el espectador y lo logra con facilidad, pues más de uno hemos tenido una relación conflictiva, en la que, por muy felices que aparentemos ser, los momentos malos pesan más que los buenos.

El título de esta producción cinematográfica es también el nombre de una de las canciones más famosas del grupo estadounidense The Turtles y dice algo así como: The only one for me is you, and you for me, so happy together. I can’t see me lovin’ nobody but you for all my life. (El único para mi eres tú, y tu para mí, tan felices juntos. No puedo verme amando a alguien más que no seas tú para toda la vida)

Y pareciera que la película en sí desmiente al título que lleva, pues los protagonistas de esta historia comprobarán que el destino no siempre juega justo, que el amor puede ser cruel y egoísta, pero sobre todo, que el amor a veces significa estar bien con uno mismo.

Lai Yiu-fai comprenderá que un compromiso no sólo consiste en coger o demostrarse amor únicamente en la intimidad. Una relación no se trata de preferir no estar separados de la persona que creemos amar, para así poder ser infelices pero juntos.