Los asesinatos y amenazas a periodistas mexicanos no surgen solo de los grupos criminales que controlan el trasiego de la droga en el norte del país, los ataques también llegan desde las esferas del poder, donde los políticos, impulsados por los narcotraficantes, controlan las operaciones de la Policía y  brindan seguridad a la organización.

En apenas dos años, desde que el 1 diciembre de 2012 tomara posesión Peña Nieto como presidente de la República hasta diciembre del 2014, en México se han registrado hasta 209 agresiones contra periodistas. 

De acuerdo con una lista publicada por Reporteros Sin Fronteras, en México fueron asesinados 8 periodistas en 2015, en 2016 la cifra se elevó a 11, lo que ubicó al país en tercer lugar mundial en asesinatos de profesionales de los medios de comunicación de acuerdo a la Federación Internacional de Periodistas.

En este escenario de impunidad con un porcentaje del 99.7% de homicidios no resueltos el presidente Enrique Peña Nieto asegura que la sociedad bullea a las autoridades.

En apenas dos años, desde que el 1 diciembre de 2012 tomara posesión Peña Nieto como presidente de la República hasta diciembre del 2014, en México se han registrado hasta 209 agresiones contra periodistas. 

 -Animal Político

Amenaza cumplida: Breach y Valdez

Los periodistas no comparten el punto de vista del presidente Peña, después del asesinato de Miroslava Breach Velducea en Chihuahua y el homicidio de Javier Valdez en Culiacán, las manifestaciones de reporteros se han presentado en diversas partes del país.

En Culiacán trabajadores de los medios de comunicación se manifestaron frente al Congreso del estado de Sinaloa, para exigir avances en la investigación del asesinato de Valdez,  reportero de Rio Doce y corresponsal de la Jornada.

Las amenazas al periodista se cumplieron el 15 de mayo de 2017 y hasta el momento la PGR no ha informado ningún detalle de la investigación.

Amenazas a periodistas
Javier Valdez Cárdenas: cortesía de Wikimedia

Griselda Triana, la viuda del periodista asesinado, dijo en entrevista con Aristegui Noticias que a Javier Valdez no lo pusieron de rodillas para asesinarlo, ” a quien tienen de rodillas es al gobierno mexicano, el narco, la narco política”.

El presidente Enrique Peña declaró que la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión, de la PGR, tiene a su cargo la investigación del homicidio de Valdez.

Después del asesinato de Miroslava Breach Velducea en Chihuahua, el 23 de marzo de 2017, Valdez publicó un tuit donde profetizaba su propia muerte:

El homicidio de la periodista, corresponsal de La Jornada y del Periódico Norte de Ciudad Juárez, tiene mezclados los mismos ingredientes que el crimen de Javier Valdez, señalamientos a políticos metidos al narco, o de narcos metidos a políticos.

 Después de que elementos de la Policía Federal detuvieron en Sonora a Juan Carlos Moreno Ochoa, “El Larry”, señalado como uno de los participantes en el homicidio de Breach, en la audiencia de vinculación a proceso se presentó una grabación, cuyo audio se encontró en una computadora personal, en el interior de la casa donde se escondieron los sicarios el día que ultimaron a Miroslava.

En el audio se escucha la voz del vocero del Partido Acción Nacional en Chihuahua, Alfredo Piñera, donde le preguntaba a la periodista quién le había proporcionado la información que relacionaba al candidato del PRI a la presidencia municipal de Chínipas con el grupo de los Salazar.

A través de los testimoniales y evidencias presentadas durante la audiencia se logró establecer el vinculo de “El Larry” con la organización delictiva de los Salazar, que domina un amplio territorio en la región serrana de Chihuahua.

Story Map del asesinato de la periodista Miroslava Breach Velducea, el 23 de marzo de 2017, y sus consecuencias.

Miroslava fue asesinada frente a su casa, en Chihuahua, a media calle, y de 8 balazos, todos en la cabeza. Trabajo profesional.

Amenazas a periodistas: el saldo

La censura previa y la autocensura de los medios en temas de corrupción de corporaciones policiacas y políticos, presuntamente relacionados con organizaciones criminales, han provocado que la audiencia no confíe en el periodismo, cuando este deja de lado hechos que se relacionan con la actividad de los grupos delincuenciales.

El cierre de Periódico Norte,  después del asesinato de Miroslava, se atribuye al alto grado de impunidad en el asesinato de periodistas, “Cerramos en protesta”, se lee en la página del malogrado periódico juarense.

Otro rotativo de Ciudad Juárez, El Diario, ha establecido protocolos para la cobertura de hechos violentos. De acuerdo con su directora editorial Rocío Gallegos, los reporteros se coordinan con personal de otros medios para llegar al mismo tiempo al lugar donde se presenta un hecho de sangre, no llegar antes que la Policía, y firmar las notas como Staff, son algunas modificaciones que han hecho en la manera de realizar la cobertura informativa de la violencia.

El asesinato de Armando Rodríguez “El Choco”, en 2008, acribillado afuera de su casa cuando se disponía llevar a su hijo a la escuela, y el crimen del fotoperiodista Carlos Santiago Orozco, en 2010, son las bajas que ha tenido El Diario. Los crímenes siguen impunes.

Según las cifras que proporciona Lantia Consultores/SNS la mayoría de los estados del norte de México registran una elevada cifra de homicidios.

A pesar de la presunta corrupción y participación de las autoridades, la omisión en las investigaciones y las reiteradas fallas en la protección a periodistas, estados como Chihuahua, Veracruz, Guerrero, Michoacán, Quintana Roo y Tamaulipas, los periodistas siguen realizando su labor en estas zonas de mayor vulnerabilidad.

El 23 de enero se cumplirán 10 meses de la muerte de Miroslava Breach Velducea

Según un reporte de Artículo 19 se presume que el 50.7% de las agresiones y amenazas a periodistas fueron ejecutadas por funcionarios públicos, 140 de 276. 1.5 diarias.
Este es el punto de inflexión para la prensa en México, per se, difícilmente cambiará el orden de la cosas, el cambio debe ser de la mano con las audiencias, hasta ahora indiferentes al periodismo mexicano.